Todos los versos
y cada poema que diseñe en esta noche
llegan ya demasiado tarde.
Cuando todos los andenes despoblados
me hablaban de ti,
tan sólo restaba
un cuarto de saeta
para el abismo y el olvido.
Hoy que ya he traspasado
todos los relojes,
escribo desde las tinieblas de tu lejanía
a un tren de cercanías polvoriento
y a tu vacío asiento de al lado.
Marcos Callau
Vengo de su blog a conocer los tuyos.
ResponderBorrarEste poema es hermoso, con garra y transmite emociones, todo lo que me gusta de un poema.
Un abrazo!!
Es perfecto, me encanta, Marcos. Un besico fuerte.
ResponderBorrarMe lo he leído dos veces... Precioso. Un beso, Marcos.
ResponderBorrarY gracias, Fernando.
Marcos nos tiene acostumbrados a vernos reflejados en alguno, o varios, de sus poemas.
ResponderBorrarCada verso dice un mundo entero de sentimientos.
Un saludo.
Hermosos tus versos mi querido poeta! felicidades!
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