martes, 31 de mayo de 2016

Todo el uni-verso



Todo el uni-verso

prendido en una sola razón

para sobrevivir al sueño

al fuego que quema las madrugadas

a las llaves rotas del paraíso

sobre nubes de silencios que hablan

invadiendo el espacio

tomado de tu mano.



Amparo Andrés Machí



lunes, 30 de mayo de 2016

Aquiescencia febril



Esta fiebre de semillas

que me brota del barro sumergido,

este cáliz oxidado del que bebo

el veneno que empalaga sueños,

este fuego que me arde sin llama

si camino sobre tus alas

vibrando el alma en las alturas

en tiempos sin red ni conciencia

sobre la tregua del crepúsculo

ilusión entumecida que a duras penas

se mantiene en su lugar al despuntar el día

y de nuevo te me niegas

tras el febril asedio de la noche

y en mi aquiescencia me revelo ante ti

como reflejo de luz otorgada

en el espejo de tu entraña.



Amparo Andrés Machí



domingo, 29 de mayo de 2016

Semana dedicada a Amparo Andrés Machí




dos...



Política

Corta tu dedo en el punto que ellos quieren y cicatrizará oro

....

Bomba de relojería

En ocasiones convertimos los prejuicios en terrorismo verbal (y de hecho)



Yolanda López



sábado, 28 de mayo de 2016

La mujer tranquila




Frenética. Rápida y constante. Frenética me hundo en el devenir de las horas rotas. Frenética pronuncio tu nombre en cada segundo de existencia, en cada latido fustigándome en las sienes, en cada instante en el que navego y callo para no gritar tu nombre. Frenética me ahogo, nado a contrafuego en las aguas turbulentas de mi hoguera, nado entre la espuma ruda y turbia, entre tu llama que gime silencios sin respuesta. La tempestad rompió mi cuerpo dividido, mi alma quejumbrosa en la noche y su clamor. Pero permanezco frenética, a la espera de la llegada inexistente, de tu llegada que invento como un pájaro lánguido y veloz.


Yolanda López



viernes, 27 de mayo de 2016

SILENCIOS OLVIDADOS



Mi sudor brotó sobre mi pecho, como sangre negra vadeando en la tempestad del golpe y el dolor…
Y fue el sueño el que inundó mi alma con corazones de piedra sobre el griterío feroz de lo halcones.


Yolanda López



jueves, 26 de mayo de 2016

NATURALEZA VIVA



Vivo sin vivir en mí

Y tanta vida espero

que muero porque no muero

San Juan de la Cruz


Vivo sin vivir en mí, y en mi consuelo hallo la vida despojada de sus dudas, de cuclillas sobre el espesor del árbol mañanero, entre troncos y ruinas escritas en la noche y su melancolía hiriente, que el pájaro de la felicidad oculta su mirada en las anclas del delirio ingrato, irguiendo sus alas de azabache al despertar.

Vivo sin vivir en ti, pero no muere mi libertad cayendo sobre el azufre de tus ojos, del imperio sonrojado con la lluvia viviendo en las arpas olvidadas, de la muerte que llama a golpes sobre tu espectro a contraluz.

Muero porque vivo sin latido, vivo porque no muere el desasosiego de los días incautos, de la lluvia azul rompiendo el eco en los poros de mi piel helada, de mi corazón resquebrajado por la esperanza de no saberte lejos, de saborear el latido que calla a voces lo que deletreo con el grito de mi vivir vivo sin vivir en ti.



Yolanda López