martes, 31 de enero de 2017

Caos





En este tiempo gris de incertidumbre,

vivimos la anarquía del silencio,

de las medias verdades,

de las trampas,

de la caza del hombre en su reserva.


Y nos tiran a dar,

tiran al blanco

contra la indecisión, contra la duda

y generan más duda, más desprecio,

más distancia entre el hombre y su discurso.


Y juegan a engañar como trileros,

¿Dónde está la verdad?

¿Dónde se esconde?

nos quieren confundir pensando siempre

que quien hizo la ley, hizo la trampa.


Basta ya de mentir,

hombres de hielo,

no nos vendáis un mundo que no existe,

sois solo lo que sois; papel mojado

que destintó la lluvia de la espera,

ya no tenéis palabras, solo gestos

que obscenamente hoy hablan

por vosotros.




Marcelino Sáez García



lunes, 30 de enero de 2017

Sumas



Sumábamos las horas de vacío,

los sueños incompletos,

los insomnios,

los besos apagados en los labios

con la oscura certeza de perdernos.


Sumábamos los tuyos con los míos

y el resultado nunca

daba el nuestro,

nos daba incertidumbre, miedo, dudas

como única razón para alejarnos.


Pasábamos las noches

entre sumas

y haciendo los balances más extraños

y nunca aparecía esa palabra

que cuadrara el montante de futuros.


Hoy, solo sumo ausencias,

desgarrones

y lágrimas vertidas entre líneas,

junto a la soledad que hoy me recuerda

que no siempre mi vida fue silencio.


Voy dejando de lado

ya las cuentas,

¿Con qué puedo sumar la mitad mía?

esta débil mitad que de mí, resta

no es sí no el subproducto del olvido.




Marcelino Sáez García



domingo, 29 de enero de 2017

Semana dedicada a Marcelino Sáez García

















Luces de pueblo




Luces de pueblo.
El cemento aprisiona
constelaciones.


Lázaro Orihuela



sábado, 28 de enero de 2017

Miro la vaca




Miro la vaca
y vienen a mi mente
todos los niños.


Lázaro Orihuela



viernes, 27 de enero de 2017

En bandos viven




En bandos viven
las palmas procurando
alzar el vuelo.


Lázaro Orihuela



jueves, 26 de enero de 2017

Vivo entre cuatro




Vivo entre cuatro
muros de una botella
siempre varada.


Lázaro Orihuela