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domingo, 13 de noviembre de 2011
Segunda Inclinación
Amar siempre se escribe con hache intercalada.
Debe ponerla en medio, entre la i y la o.
No es bueno complicarse.
Total si son tres días y hemos gastado cinco,
para qué desatar lo imprevisible.
Recuerde, amar, al igual que estipendio,
debe escribirse así, con hache.
Y debe dar igual que usted sea peluquera,
cajera o cocinera. Amarse por minutos
no concibe de fraudes, ni siquiera de oficios vespertinos.
De día nos pela el alma y de noche la tibia.
Segunda inclinación, o misión, o concierto.
Tengo las cartas malas. Esta partida sobra.
No dio nunca lo mismo ser letra o alfabeto.
No me conviene hablar, hablar no me conviene.
Aunque debo decir, si es usted quien me escucha,
que amar se escribe siempre con hache intercalada.
Javier Sánchez Menéndez
sábado, 12 de noviembre de 2011
Ejercicios de Espiritualidad
DE ESE lugar con luz y sufrimiento
recuerdo sobre todo las noches,
las largas noches vacías
de un invierno enclaustrado,
el olor de la ropa a brasas
y caldera, la humedad
de la cama y el sueño
de los vivos.
Recuerdos de los curas
que fumaban Ducados
por amor a la verdad
y a los paisajes.
Una imagen santísima
que siempre acompañaba.
Era la voz de dios:
“¡Déjame en paz, te odio!”.
Y fue como entendí
que un solo día sin ti
es una vida
y ya he tenido cien
reencarnaciones.
Javier Sánchez Menéndez
viernes, 11 de noviembre de 2011
Ejercicios de Irreverencia
Y CUANDO tú dominas todas las condiciones
llueve, aunque debe ser hora de que vayas dejando
esa letra pequeña. ¿Recuerdas? Nos miramos las manos,
nunca fueron los ojos los que dijeron basta.
Es ahora otro tiempo y no estamos de acuerdo.
Será porque el amor, como el tren, regresa de las aguas
y hoy he cogido un taxi, frena la luz y existe este poema
aunque no te conozco y sigues preguntando.
Vendo mi corazón si alguien lo quiere,
está de saldo siempre, y en lote regalo
un pañuelo, tres versos y un horizonte inútil
de pérdidas pulidas y libros por el suelo.
Dios, si debes decir algo que sea pronto
que también nos cansamos los que tenemos hambre.
Javier Sánchez Menéndez
jueves, 10 de noviembre de 2011
El hombre del tiempo
ERES una aproximación al desconcierto.
Si dices que mañana
dejará de llover
es que has visto la tele,
y el tiempo y los pronósticos,
hechos en un instante
sin justificación,
dejarán de llorar en mi cabeza.
No inundes los recuerdos,
he querido llamarte
y he vuelto a beber,
una copa tan solo
-no te enfades-,
y me ha sentado mal.
Y he vuelto a fumar,
un cigarro tan solo.
Y ahora, cuesta tanto
recordar el sabor del tabaco,
el olor del alcohol
cuando dejas el vaso,
el hielo, la botella
nueva y con precinto.
Sobre la mesa el vicio.
Y tú, te marchas,
sin decir un adiós, sin despedirte,
como una aproximación
al desencanto.
Javier Sánchez Menéndez
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Puerto Real, 1967
LA LONJA, pescadores, un olor
a sal sobre las redes
y mi padre rondando las esquinas.
Las calles, los ruidos del mar
cubren la noche,
y la voz de mi tía
que llamaba mi nombre
una vez y otra vez.
Hasta la boda todo fue imperfecto.
Después nadie entendió que quise regresar
y acabé como siempre, con tres años:
caliente y cabreado.
Descubrí los sentidos.
No hay brumas en el puerto,
pero hay libertad, arena
y mucho miedo.
Javier Sánchez Menéndez
martes, 8 de noviembre de 2011
Suspiros de Princesa
NO MENTÍ. Me reprochas
día a día que engañé
con mis actos, que iba a ser
más maduro, mejor padre.
Hasta que haría las camas,
amante consumado,
poeta de domingo
tras el aperitivo.
Hombre obediente
y sumamente inculto.
Quédate con lo dicho,
las palabras de ayer
son miseria en tus labios.
Javier Sánchez Menéndez
lunes, 7 de noviembre de 2011
Todos los niños éramos cabrones
RECREAR este tiempo y olvidarlo
es un acto de amor indefinido.
Recordar las primeras palabras
que se dicen al padre o a la madre
y querer redimir limitaciones
como si fuera algo negociable.
Es el lenguaje que vamos aprendiendo
con los primeros pasos.
Nuestro comienzo es amplio.
De pequeño,
todos los niños éramos cabrones.
Todos los poemas de esta semana son del poemario
"Una aproximación al desconcierto" (SIM-Libros, Sevilla, 2011).
Javier Sánchez Menéndez
domingo, 6 de noviembre de 2011
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