lunes, 24 de abril de 2017

La Maleta





Vacíe a mi sien... La deje respirar y por unos segundo, desapareció todo... Incluso el afuera y el adentro, el vacío y la nada... Aquellas guerra, y sus metrallas en preguntas, todo quedó bajo una sopor y la niebla, aquella arena de mis ojos dejo paso dejaron paso a un coma ficticio e irracional, exhausta no supe que pasó más...

Cuando abrí los ojos, estaba dentro de una maleta, mi brazo era mi pierna, mi pierna mi cabeza, y esta iba por libre, separada rodaba volteada por la maleta como una pelota por raqueta en mesa.

Había una oscuridad sepulcral, mis ojos viajan por cada rincón buscando una resquicio que pusiera un poco de luz y respuesta a ese habitáculo ¿Por en el cual Sentía correr un fluido rojo y mis manos intentaban recoger aquel líquido espeso y cálido... ¿ Por qué intuía que era vital para mi existencia? ¿Que aquel olor era familiar? Mis dedos... ¿Dónde estaban mis dedos?

¡Ay! Dios, no encontraba mis manos, mis dedos... Yo quería probar aquel líquido... pero no encontraba a mis manos... Mis ojos buscaban y buscaban por aquel revoltijo de tripas... ¡Ya!

ya encontré a mis manos, hundí uno de mis dedos, cogí al dedo corazón y toque aquel líquido, cada vez menos templado, menos líquido y lo llevé a mi boca... Tenía un leve sabor dulce y salada... ¡Era sangre, mi sangre, tan mía, con tanto sabor a mí...!

¿Qué pasó, porque yo estaba desmembrada metida en una maleta? Que me hizo estar ahí, a trozos sin mí, sin ser yo... y siendo un equipaje de nadie?

Todos mis fragmentos comenzaron a sudar, y sudar... corría mi sudor al compás de aquella sangre que salía ya por todos los rincones de aquella maleta... Sabía que si no ponía remedios quedaría seca en décima de segundos, mis arterias se vaciaría sin remedio, y mi latido se apagaría como un generador sin corriente...

Desperté sudando... Al final aquella mujer metida en una maleta fue solo un sueño... ¿Un sueño?

¿Mi cuerpos en pedazos fueron parte de un sueño, o era la pura realidad?

Volví a sentir un miedo aterrador... la tormenta seguía con su machacona música, con sus luces de neón dando luz al momento más vacio, a la nada.

Ahora la maleta tenían otro sentido... mi vida era un fragmento de todas mis ilusiones, de cuanto me hubiese gustado ser o tener... Solo quedaba la esperanza de saber componer aquellos fragmentos y poner en orden aquella maleta.



Carmen Hernández Rey



domingo, 23 de abril de 2017

Semana dedicada a Carmen Hernández Rey




Cuando acabe el amor




Cuando el amor ya no baste

y tu voz rasgue el vacío.

Cuando la primavera acabe

y el invierno esté mas frío.

Cuando tu ausencia me abrase,

a pesar de estar conmigo,

tendré el valor de alejarme

y dejarte ser tu mismo.



Gloria Lacoma




sábado, 22 de abril de 2017

Hijos de La Madre Tierra




Ancianos olvidados

desechados por los de su sangre,

Niños que visten huesos

luciendo una sonrisa,

Adultos que olvidaron su niñez

acaparando espejismos.

Hombres y mujeres recomponiendo

pedazos de un corazón destrozado.

Sombras deambulando sin sentido.

Bajo el frío asfalto,

gimiendo está la madre Tierra.

Llora porque los hombres…

no encuentran su camino.



Gloria Lacoma



viernes, 21 de abril de 2017

Letargo





Mientras duermas

Intentaré ahuyentar el ruido

sofocar mi llanto, silenciar el viento.


Mientras duermas, calentaré la casa

me sentaré en mi sitio y seguiré escribiendo

aquellos versos míos.


Mientras duermas

continuaré soñando sueños, coloreando estrellas

y guardaré el tesoro, que cada una encierra.


Porque cuando despiertes de tu dulce letargo,

veré inundados tus ojos de gratitud infinita,

por haber cuidado de ti, cuando tu ya no podías.


Yo agradeceré tu gesto, con un beso sin palabras,

te robaré una sonrisa, te contaré mil historias

que inundarán nuestra alcoba de sueños y poesías.


Tu espíritu ya mas cercano, me acogerá sin reparos,

danzaremos hasta el alba, embriagados por tu música,

pasearemos descalzos por ese camino nuestro

hasta el riachuelo aquel, que con agrado nos mima.

Yo gozaré al contemplar que vuelves a ser la misma.



Gloria Lacoma



jueves, 20 de abril de 2017

Cuando te perdí



Al atardecer

fui a tu encuentro,

tan sólo las olas del mar

me acariciaron.

Te miré a los ojos...

ya no eran los míos,

se habían ahogado

bajo los hechizos

de aquellas sirenas...

de aquellos sonidos

que....en ocasiones,

llegaban hasta tu ser,

arrastrados por el viento,

desde las profundidades de un mar.....

que yo sentía enemigo.

Te dejaste llevar por la magia,

esa belleza aparente...

tan sólo un rumor ficticio.

Todo cuanto pretendían

era llevarte consigo,

a lugares tan remotos

que....ni siquiera

al rozarte la mano,

conseguí...que despertases

y te vinieses conmigo.



Gloria Lacoma



miércoles, 19 de abril de 2017

Gratitud



Canciones del alma que renacen,

serenándome dulcemente.

Sombras que se alejan despechadas

por haber creído ser mas poderosas.

Destellos de luz en el horizonte,

son las metas que ya no están desenfocadas.

Amor por la vida en cada instante,

gratitud por resurgir de cada prueba.

Anhelo por vivir intensamente.



Gloria Lacoma



martes, 18 de abril de 2017

Almas perdidas



Cuadernos desojados,

sentimientos por definir,

vericuetos extraños del alma

que no atina a descifrar el camino anhelado.


Cansancio de una vida

de apariencias, engaños

y corazones mutilados,

incapaces de dar y sentir amor.


Otoños sucediéndose

sin dar tregua, sin compasión.


Almas perdidas

en una jungla irreal

buscando un sendero

de luz y fragancia amables.


Almas conformándose

con una rama seca,

sin vislumbrar ese hermoso árbol

que tan cerca reposa,

anhelando ser descubierto

para ofrecer su intenso amor.


Las dos caras de la vida,

las dos caras del alma humana.


Dos caminos para elegir

el que nos conduce a la locura

a la desorientación,

o el que descubrimos

buceando en nuestro interior.

Un camino hacia la felicidad.




Gloria Lacoma



lunes, 17 de abril de 2017

Abraza la vida




Sé que tus miedos

vuelven a invadir tu pecho,

enhebrando esos recuerdos

que deseas olvidar.

Sé que acaricias la idea de ser feliz

con mano temblorosa.

Sé que lograrás tu propósito

abrazando la vida

a través de aquellos dulces ojos de bebé

que anhelantes, exploraban

todo lo nuevo que ella les ofrecía.



Gloria Lacoma



domingo, 16 de abril de 2017

Semana dedicada a Gloria Lacoma
















LOS PÁJAROS DE LA NOCHE



Los pájaros de la noche
vienen
con un enjambre que franquea las dunas del pasado
en el sobresalto
de unos cánticos bajo el agua.

Y vienen
con las rocas del exilio.



Frank Pereira,




sábado, 15 de abril de 2017

ENIGMA




Por esa noche de catorce mares de anchura, por el acoso de un pasado y sus ranuras de malva, son mucho los pasos al final del grito.

Al escurrir sus miradas con sus destellos oscuros y sus pedregales fervientes, los seres que nunca fueron, nunca serán.

Serán de un futuro con sus ventanas profundas, vestirán el misterio de infinitas lenguas en la humedad de un destino, cuando desaparezca la noche con la invención del silencio.

Solo en sus pasos se iniciará el sueño.




Frank Pereira




viernes, 14 de abril de 2017

HOY




Hoy
es el aniversario

de las voces
que corren por un crepúsculo
de colores desnudos.
.
Hoy
he trepado
los círculos rojizos de un desierto
con las arenas
recurrentes del azar.


Hoy
no habrá
ranura
en las paredes de un abismo,
con sus gritos
horadando el vacío.



Frank Pereira




jueves, 13 de abril de 2017

CONFINES




He recorrido
confines
que suscitan lejanías
hasta derramar la última gota de luna.

He recorrido los silbos circulares
con los fulgores de la lluvia,
que huyen hacia la noche como penumbra
hendida por el viento.

He recorrido...



Frank Pereira




miércoles, 12 de abril de 2017

LA REGIÓN FRONTERIZA DEL ESPÍRITU



En la región de las bayas
entre racimos fronterizos,
la raíz constelada de la niebla
naufraga
en el vientre del alba
y el olvido reclama la fuga de unos ojos,
en los peñascos trepidantes que divagan por la salpicadura de la intemperie.

Y en las regiones celestes
una ventana se llena de gritos al escurrir los confines en la orilla de la bruma.

En la esquina extraviada del espíritu con sus colinas tatuadas en el fondo de los espejismos.



Frank Pereira




martes, 11 de abril de 2017

ES INÚTIL CALLAR



Es inútil callar
cuando el verbo rueda insaciable
detrás de una huella lejana
que nada cambia los pasadizos tempranos.

Y los huecos azules
enredan voces
sobre los meandros de viento.

Es inútil
llegar al desván del silencio.

Es inútil callar...



Frank Pereira



lunes, 10 de abril de 2017

NOSTALGIA




Quizás
la ilusión de la lluvia
abandona el acantilado de una estrella
donde alguna vez habitó el misterio
y las fieras desnudas del trigal
rompen las vertientes del cielo
después de tanta pasión desgarrando el sueño del estio.

En el afán de un desierto que derrama su maleza de nieblas
detrás de una línea de sal.

Y recordando tus labios en flor
igual que un náufrago cambia su piel
y los ocasos guardan latitudes enredadas al fuego
cuando sobrevive la desnudez del olvido con sus cortinas de fulgor
y sus pasados onerosos desatan caminos nublados.



Frank Pereira




domingo, 9 de abril de 2017

Semana dedicada a Frank Pererira

















Surcos escritos en tu piel...



Surcos escritos en tu piel

querría recorrer sin máculas de prisa,

leer el mapa de tu cuerpo con la lente

que difumina la mirada,

a solas con tu halo de hermosura,

a sabiendas del peligro del fuego que me quema.



Dedos impacientes escarban el vacío

de tu nombre oscilante

con la danza incontenida del deseo

por sentir como mío el lecho de tu eco,

la propia soledad de un sueño

tras los rizos inexplorados de la ausencia.



Eugenio Mateo



sábado, 8 de abril de 2017

REFUGIADOS




Me aburre esperar ante el paso cebra de una disyuntiva,

un semáforo rojo impide ver los acantilados de Lesbos

y el mar es un océano de tráfago insensible en plena tierra firme.

Corremos por los campos de Serbia perseguidos por la luna,

sin saberlo, tomando un café mientras pasa el tranvía.

Vamos a lo nuestro, como todos, a llegar primero,

desconocedores de las punzadas del alambre de espino,

azuzados con los perros de los paraísos opacos,

porque piove, piove, porco governo,

y es tan malo no querer como no ser querido.

Me conmueven los niños de estas fotografías

y lloro lágrimas de cocodrilo tras las gafas de sol

cuando las imágenes me cuentan de su miedo,

es el reflejo de los ojos de mis niñas

en las caritas inocentes de las víctimas

lo que me emociona.



Eugenio Mateo,




viernes, 7 de abril de 2017

PRIMERA LÍNEA




Llueven destellos de delirio sobre las posiciones de primera línea,

soledades y barro pavonan con miedo los laureles de las encomiendas

y la próxima granada arrancará de cuajo cualquier miembro al descubierto.

Por la tierra de nadie nada se mueve desde la húmeda capota de la noche

pero acecha la muerte en busca de objetivo sin depender bandera.

Han traído las glebas del destino las manos que cavaron las trincheras

y unas armas herrumbrosas e inservibles vinieron a imponer el cuerpo a cuerpo.



Se escriben mensajes en la tregua del momento con botellas

que navegan por mares carentes de respuestas.



Desde los mullidos sillones de la retaguardia

no se publica ya la lista diaria de las bajas,

el cariz del pretexto resulta tan inútil como absurdo.

Viendo a los cuervos vaciar las cuencas de los ojos de los muertos

se despierta con alerta la conciencia dormida mucho tiempo.



La decisión es propia, se puede ser un desertor valiente,

si acaso el valor se pudiera medir por el número de heridas,

y ponerse en pie con las manos en alto, sin rendirse.

Abandonar el campo de batalla con la vida puesta como único trofeo,

sin temor al tiro por la espalda.



Eugenio Mateo



jueves, 6 de abril de 2017

MARINERO




No voy a la deriva,

mi barca surca decidida por un mar de rugidos

con vientos de levante que inflaman las velas

y yo miro adelante con el rumbo fijado.

Soy un niño marinero de agua dulce

aventurero del vaivén de las olas

que empujan y mecen,

náufrago del infinito azulado

que descubren las sirenas cuando me seducen.




Eugenio Mateo




miércoles, 5 de abril de 2017

LA NOCHE





En el lugar secreto de nuestras citas

te recibo bajo el manto que todo lo enmascara,

noche volandera que traes en tu sudario, flotando,

nuevos ecos.

Distingo la música que suena lejana detrás de los tejados,

unos cómplices gemidos desde aquella ventana,

tu propio rumor envuelto en mil distancias,

el ritmo del latido que retumba en la sien.

Te barrunto cuando las sombras preceden tu llegada,

y me pongo en guardia por ese trazo de temor que me despiertas

al dejarme a solas con mis sueños,

opacos reflejos en tu espejo.



Te deseo a la vez como un amante indeciso

en el momento crucial de la renuncia.



Me agotará finalmente el abrazo opresivo

que urge al tiempo en tu contra,

pero te habré vivido sin movernos de la cama,

siguiéndote el juego

hasta que solo seas un color más

en la luz del nuevo día.




Eugenio Mateo




martes, 4 de abril de 2017

He grabado en el muro...




He grabado en el muro de hielo del recuerdo

una frase con acento de epitafio:


Surcan las ballenas grises tu mar inexplorado


Se funden para siempre las morrenas

en los acantilados blancos

de la noche más larga de mi vida.

Hace frío.

Por el silencio se arraciman

las estrellas brillantes de la escarcha,

en la helada, rotos, se miran al espejo

los sueños inertes del olvido.


Camino del sur vagabundeo

tras las huellas de quimeras perdidas,

la salida natural de la ciudad parece despejada

aunque es el mismo frio el que viaja conmigo

rumbo a ninguna parte


Un reguero de sangre mancha la nevada



Eugenio Mateo



lunes, 3 de abril de 2017

ELEGÍA



En las otrora compactas oleadas

de aguerridos jinetes como fuimos,

el fuego graneado de la muerte

va sembrando de ausencias nuestras filas

y al surco de la tierra vuelan

íntimas semillas de memoria.



Seguimos cabalgando, a la carga. Siempre a la carga.

Con la lanza de la vida en ristre

por un estéril campo de batalla,

erial de flores agostadas,

páramo de sombras y azabaches.



La avalancha de los viejos tiempos, que nunca volverán,

son sólo ya presagio del encuentro inapelable

con la bala perdida,

que desde el otro lado de la luna,

vendrá a matarnos.



Eugenio Mateo



domingo, 2 de abril de 2017

Semana dedicada a Eugenio Mateo






Para aquellos




La tierra se despega de mis pies,

mi piel se funde y va deslizándose,

mis ojos se tornan hacía los adentros

y tienen más luz que ahí afuera.



Se cubre mi lengua de rosas

para decorar las espinas que se clavan en la garganta.

Endulcora mis labios, un café con leche.



Es imposible, que tú, me veas como yo me veo.

Es imposible, que tú, me entiendas como yo me entiendo.



Y observo, cometiendo los mismo errores, sin darme cuenta.



Cómo luchamos por el protagonismo.

Cómo agotamos las palabras sin censura.

Qué dificil es transformar las enseñanzas en práctica.

Y por consiguiente, en un hábito, imposible de quebar

por mucho que se empeñen.



Aprendo a respirar profundo, sí, es lo que hago.

Que los que tiran las lanzas se aburran,

por no encontrar reacción alguna en mi.

Sí, es la opción que escojo.



Porque yo no tiro lanzas.

Porque yo no ataco a nadie.

Porque yo no comprendo a todos, ni sé de todo.

Pero mi conciencia está tranquila.

Mi alma en paz consigo misma.



No espero que me entiendan.

No espero que me escuchen,

no, si pretenden que me repita como un loro,

malgastando mis energias en el esfuerzo,

para llegar al mismo resultado.


Sigo mi rumbo y sigo mi brújula.

Son pocas las criticas y los ataques.

Sé, que se avecina tormenta, que llegarán más.


Los que más me aman en este mundo,

son los que mas me muerden,

los que creen que tienen posesión de mi ser,

los que menos me entienden.


Un guerrero que explora más allá de sus tierras,

no se deja vencer por las adversidades,

por las heridas o cicatrices.

Su hogar está donde está su corazón.

Su familia es todo ser que se encuentra a su paso.

Su mundo no tiene fronteras.


Las peores guerras ocurren en su interior

y aún asi, sigue consigo mismo, incomprendido por todos,

al menos en vida...


Solo cuando se muere, solo entonces, se nos venera.



Ainhoa González




sábado, 1 de abril de 2017

Próximos poetas


Próximos poetas:

Eugenio Mateo


Frank Pereira


Gloria Lacoma


Carmen Hernández Rey


Isabel García Hualde


Teresa Ramos Rabasa

Amaia Barrena García

Lenguas





Lenguas de lenguajes,

de dialectos,

de amantes del arte,

de artistas que aman

...perdidos en las calles.



Que son extraños

en los ojos ajenos.



Llevan los zapatos destrozados,

polvorientos.

Llevan incontables los intentos.

Mantienen la frente en alza,

en bandera de sus sueños.



Trotamundos, en tierras lejanas.

Controversia entre lenguas.

Las neuronas creativas,

debaten durante horas,

durante años...

Una lengua extraña

se instala en la mente.

Y la propia pierde elasticidad.

El arte naciente,

a la espera...

Buscando los focos, las miradas,

el publico que los escuche, los mire...

Con una lengua propia

y otra u otras, en la audiencia.

Lenguas, lenguajes

expresando realidades

de los corazones del arte,

palpitando pasiones,

tarareando canciones,

pintando rostros que buscan

en el sonido, un entendimiento nuevo


¡Cuántos artistas perdidos entre las calles!

¡Cuántos artistas perdidos entre lenguas!



Ainhoa González



viernes, 31 de marzo de 2017

Fragmentos




Hoy, desde la ventana

ví llover.

Y una gota de lluvia me

quiso ver.

Y en ella, yo también ví.

El exterior en el interior,

el interior en el exterior.

Esa diminuta gota de agua,

esencia de vida.

Me di cuenta de lo pequeños que somos,

como fragmentos de gotas de lluvia.

Si nos uniesemos los unos pocos,

llenaríamos un vaso.

Unos pocos más, una jarra.

Unos cuántos más, un río.

Y todos unidos, un mar.



Fragmentos.

Gotas de agua de lluvia,

la cual nos deja caer al aire,

perdiéndonos en distintos retos.

Fragmentos

de una vida que nos conduce a ciegas

y ciegos, encontraremos el camino

a resbalar por los cristales

de nuestra aventurada o desventurada vida

y unirnos con mas gotas

para volver a ser, inscoscientes,

el mar de las consciencia.



Ainhoa González



jueves, 30 de marzo de 2017

Los ángeles lloran



Los ángeles lloran

del dolor que emanan tus labios

de la tristeza que ilumina tu llanto

de la oscuridad que abrazo tu cuerpo

de los besos que regalaste

de las caricias que perdiste

del vacío que quedó

de las heridas que no curaron.



Sí, los ángeles lloran

por la soledad que amarga tu sonrisa

por tu tiempo perdido

por tus sueños rotos

por tu poema no escrito

por tu vida no vivida



¡Oh, los ángeles lloran!



Sólo los ángeles lloran

y caen de pena

desde el cielo

para morir en tu llanto.



Tú, lloras, ángel

por ti, lloraré.

Lloraré por tus alas rotas

y tus pies de barro,

por tu pálida piel

y tus labios que no puedo besar.

Por ti, caerán mis lágrimas

para morir contigo en mi llanto

y recuperar tus alas

para llevarte de nuevo al cielo.



Ainhoa González




miércoles, 29 de marzo de 2017

El desafio



El desafio, es desafiarse a uno mismo.

Cuando en la espesa oscuridad

no se divisa el camino.

Mantenerse en pie y en calma.

Enfrentarse a lo desconocido.



El desafio, es desafiar al alma,

desnudarla y ver más allá.

Sentir el ”todo” en el ”nada”,

sentir el ”nada” en el ”todo”.

Encontrarse y reconocerse.

Besar los sueños del inconsciente.

¡Abrir la caja de pandora!

Y liberar los pájaros que desean volar.



Ainhoa González




martes, 28 de marzo de 2017

Soy la astilla




Soy la astilla

caída de la corteza

del árbol cortado

para hacer leña

y calentar hogares.

Soy la astilla

que poco fuego da

y que ya no es árbol,

caída entre la floresta.

Soy la astilla

que sueña con crecer y florecer.

A sabiendas de no tener raíces.

Soy la astilla

que pretende dar fuego eterno,

a sabiendas que en pocos segundos,

solo será ceniza.

Soy la astilla

que se clava

en las palabras del corazón,

sediento de verdades.

Soy la astilla

del sueño

que al amanecer

amenaza las neuronas

para que no permitan abrir los ojos.

Soy la astilla

que prende más rápido en llama

para que el fuego

consuma la madera

y calientes estén los hogares ajenos.



Ainhoa González



lunes, 27 de marzo de 2017

De la esperanza rota




De la esperanza rota

y la agonía que causa sobrevivir.

De la cerilla quemada

y la copa vacía.

De los años que quedaron en la lejanía.

De las horas estancadas.

Del tiempo perdido

y las hojas caídas,

oscurecidas en el asfalto.

De todo y de nada.

Hastiada del cansancio

y adormecida, acurrucada, viciada en sus brazos.

De la atracción magnética

y del magnetismo de los lazos.

Con silencio en los pasos

y botas en los labios.


Para avanzar con los versos

que se vacían en mis manos.




Ainhoa González





domingo, 26 de marzo de 2017

Semana dedicada a Ainhoa González




Te dudo



Te dudo.

Miro un reloj sin agujas

un recuerdo me dice

que una vez creí en el tiempo.

Te dudo.

La biblioteca esférica de Alejandría

guarda en su centro inalcanzable

el conocimiento que se oculta

huyendo del hombre.

Te dudo.

Las columnas de Hércules

me hablan de una isla

entre brumas llamada Avalón.

Allí Eva no necesitó a la serpiente

para tentar a Adán y se comió

ella sola la manzana.

Te dudo.

El pasado se transforma

cuando la certeza se desvanece

y el presente es nuevo.

Te dudo,

como te amo

más allá de toda decisión

en el equilibrio justo

donde desaparece

el pensamiento que nos pierde

en el laberinto cerrado

de lo cierto.


Rosa E. Martínez Manzanero



sábado, 25 de marzo de 2017

He cerrado la boca



He cerrado la boca

para hablar con la mirada.

La sangre se ha estancado

antes de llegar al corazón.

Estoy sola ante un espejo

intentando oír

lo que me dicen

los ojos.

Estoy hueca.

Mi piel es el uniforme

de un ángel

que se ha perdido.

Llorar sería fácil

pero se ahogaría

mi nuevo idioma

y la mudez

me dejaría ciega.

La noche me asusta

mi cama es muy grande

me pierdo en ella

o me engulle en un sueño

donde existes y mueres

al llegar el día.

He cerrado la boca

para que la palabra

escrita me posea.



Rosa E. Martínez Manzanero



viernes, 24 de marzo de 2017

Que puedo escribir



Que puedo escribir

si mi vida trascurre

entre cuatro paredes blancas.

Que sentido tiene

querer ser poeta

cuando la única información

son las entrañas.

No queda tinta en el bolígrafo

y estoy escribiendo con el móvil,

mi dedo parece

el vaso vacío

de una güija.

Un poema es un soliloquio

que busca en forma descendente

la respuesta, pero esta nunca llega

y escribir se vuelve vicio.

No se traducir lo que hoy me pasa...

el amor debe de ser otra cosa

sino no sentiría lo que siento.

Creo que es desprecio,

se que mi valor no se basa

en lo que tu opines

pero te has vuelto espejo

donde veo lo que yo de mi opino.

Estoy cansada de soñar un mundo mejor

y despertar a la sombra de un árbol quemado.

Llorar o reír es inútil, son máscaras,

mi verdadero rostro nadie lo conoce

ni siquiera yo.



Rosa E. Martínez Manzanero



jueves, 23 de marzo de 2017

Anoche fui consciente del dedal que asigné a mi corazón



Anoche fui consciente del dedal que asigné a mi corazón.

¿Cuántos brazos debe tener un candelabro
para iluminar a un noctámbulo?
Mañana, quizá, entienda al enamorado
y cupido cambie las flechas
por aguja e hilo para completar el costurero.

Todo se reduce al amor.
En la oscuridad insomne
en el silencio del sueño humano
en ese soplo del espirar de mi boca
hallo el entusiasmo y se abren aun más mis ojos.
Podría decirse entonces que soy feliz.




Rosa E. Martínez Manzanero









miércoles, 22 de marzo de 2017

Mi cuerpo es un desánimo



Mi cuerpo es un desánimo
un recuerdo continuo
de la tenaz memoria.

Una pesada nostalgia
del mal comprendido Ser.

Una casa estrecha
un espacio mínimo
donde, a veces, cabe el cielo.

Un llanto seco
compuesto de agua.

Un viento quieto
sin rumbo, ni rosa.

Una lluvia tardía
en la perdida cosecha.

Un frío de treinta y seis grados y medio.




Rosa E. Martínez Manzanero








martes, 21 de marzo de 2017

Estás



Estás

ahora

aquí... conmigo

sentado a la derecha

y a la izquierda

en este abismo

que se precipita

una

y

otra vez.

Que tenue

luce hoy el horizonte.

Que nítida

la imagen de tu isla.

¿Dónde están las palabras

que no se cumplen?

¿Dónde se acumulan?

Quizás un día doblemos

una esquina

y las veamos

escritas

en una pared

corroída por el tiempo

no vivido.



Rosa E. Martínez Manzanero




lunes, 20 de marzo de 2017

Eres tan lejano



Eres tan lejano

que dudo si existes.

Quizá sólo seas

una viñeta

de un cómic

sin terminar,

un héroe que he inventado

para sobrevivir

en este mundo

mudo

y necesitaba

de tu palabra.

Siempre dudaré

porque dudar

es el mejor espacio

donde la certeza

no habita

y podré dormir tranquila

en esta cama tan grande

donde estarías si existieras

aunque existes.



Rosa E. Martínez Manzanero







domingo, 19 de marzo de 2017

Semana dedicada a Rosa E. Martínez Manzanero









QUÉDATE



Quédate.
Seremos tres:
Tú, yo y nosotros.
Quédate.
Seremos dos,
tu espalda y mi sexo.
Quédate.
Seremos uno.
La mitad más uno
de un limonero.
Quédate.
Seremos todo.
Eterno cielo.
Eterno cuerpo.



Isabel Rezmo



sábado, 18 de marzo de 2017

LEVEDAD




Todo es un juego, el naipe marcado.
Dos niños desnudos de sí mismos.
En el vacío bosque seducido, vivido,
obligado por el néctar, revulsiva hojarasca.
La contienda de los amantes.
Vuestra es la indulgencia que vocea a las
huestes de la sangre, de las venas.
Los jeroglíficos no se fabrican,
Se aliñan en el aire de la finura,
la sutil compostura de enrojecer
la miel de tu rostro,
Donaire, ósculo deseo.



Isabel Rezmo



viernes, 17 de marzo de 2017

NOCTURNO



A esta hora.
Detenida en un sueño
incierto con nombre,
recuerda una calle inmóvil,
la hoja seca que responde
al sabor que anoche
quedaba en la encimera de la cocina.
La tierra obligada a morir en un segundo.
Tímidas frases que pronuncian sigilos.
Yo aquí, mirando,
mirando los charcos,
gritando como una rosa.
La piel muerta en tus manos,
La arcilla degollada por una espina.
Y la sangre coagulada en las entrañas
de un pequeño retiro.



Isabel Rezmo



jueves, 16 de marzo de 2017

VEN



Ven entre un vapor en el terciopelo. Entre tu frente.
Entre sus auroras y encendidas flaquezas.
La tibia azucena entre el azul de una sed comprime el campo entre el susurro del pelo.
Hay un camino entre el cuerpo y la sangre. Un silencioso fluido entre el quiebro y la ladera de las sonrisas.
Ven.
Como la escarcha. O ven no en mis brazos. Recuerda. Recuerda solícitamente
como clarea los besos en tu compungida simiente.
Pero luego ven a mí no encuentro, ven a mi imperiosa flaqueza que te retarda por el aburrimiento de las margaritas.
Ven, sin que quiera cogerte entre los juncos de un nicho que se pierde en los ojos.
Vete, vete no rompas la piel entre tu corpóreo corpiño, en la incesante sed que me provoca el duelo.
Vete que te imploro como el devaneo que los amantes descuelgan entre el gozo y la sombra de una madera.
Podría decir inclusive en la lectura de este maldito
oropel de aceite sin aliño, que vengas, pero no vienes.
Corre entre la salvaje presencia de un jardín que me muerde las uñas,
me arranca el aire, suavemente debería subir y retar a Dios.
¡Ah que cruel es la alabanza para el pecador!
Huye, huye finalmente antes que pueda decirte
que vengas a mi sol, o la luna, a la inercia, o al abandono,
o al retiro, al olvido, si , sinuosamente …Al olvido.



Isabel Rezmo



miércoles, 15 de marzo de 2017

QUEDAN DÍAS



Quedan días.
Quisiera retenerte en el suspiro.
Quisiera amarte en el abrazo.
En la mirada que confunde palabras.
Eres un verso escrito,
y una lágrima impresa.
Respóndeme,
¿quedan días?
Eres verso libre,
en una mirada cálida,
verso amargo,
verso al fin y al cabo,
en poemas rotos de
mi propia imaginación.



Isabel Rezmo



martes, 14 de marzo de 2017

HILOS





Sujetaba un hilo.

Inexplicable tu cuerpo.
Amanecía.
Temblaba.
Era como suspirar
en el temblor
de la incertidumbre.
Como el mar, la sal.
Como el agua, tus párpados.
Y en medio yo.
Como la vida.
El ruido es transparente
como el rayo.
Sin sudor.
Solo un abrazo.
Y en medio.
La inercia
Nadie.
Y en el extremo. Unos labios.



Isabel Rezmo




lunes, 13 de marzo de 2017

PIEL SOBRE VEINTE



La tarde es caprichosa, y simula un cerco de manantiales en las hendiduras de los balcones. Un sol o dos imagino, mientras tecleo incansable el tic tac de las teclas de un monitor que se queja del tiempo en los suburbios. Debería pintar el rocío, el octubre rojo de las esferas como la pértiga que desfloro en mi caligrafía, en mis momentos, en el mutismo de mi conciencia. Son casi las cinco de una hora taurina en el pensamiento. Ponerse la solapa al cuerpo que se desliza es corromper el agua de la saliva, el agua de los aljibes de ese segundo que secuestro en el armario de la repisa de mi cuarto. Los efectos son tangibles en esta primavera asfixiante si miro una fotografía que lleva años pegada a mi cerebro, y que me recuerda, el pétalo despintado de las camisetas que nunca me puse por miedo a decir los trabalenguas que los niños se cansan de repetir. Son casi las cinco, a las diez habré cometido la imprudencia de volver a pintar las cinco menos cuarto en mi litera, y volveré a sacudir las manecillas de los dioses y de las certezas. A piel sobre veinte, discutiré si las proezas sirven a rajatabla los oasis perfectos. Un muslo, un acento o quizás torpes como liebres.



Isabel Rezmo


domingo, 12 de marzo de 2017

Semana dedicada a Isabel Rezmo








Próximos poetas:



Rosa E. Martínez Manzanero

Ainhoa González

Eugenio Mateo

Frank Pereira

Gloria Lacoma

Carmen Hernández Rey








Si muriera



Si muriera sin haber hallado el alma.
Si en pedazos encontraras mi verdad.
Toma tiempo para orar, honestidad,
que se avive la dulzura que me llama.

Si el deceso me encontrara sin la rama
que provista está de amor y lealtad,
en mi espíritu dibuja la unidad
que tu esencia sin cesar por mi reclama.

Suave viento que acompaña la bondad
entre el cielo y esta tierra ya marchita.
Lluvia en tiempo de evaluarte, dignidad.

En plegaria mi razón se debilita
suplicando humildemente tu piedad.
Si muriera, hasta el sin ser te necesita.



Mª del Carmen Elvira Azparren




sábado, 11 de marzo de 2017

Soledad



A veces dueles mas
que cien torturas enredadas, piel.
A veces cuestas mas
que el éxodo en la hiel.
¡Ay soledad!, ¿por qué me eres infiel?.

La vida en sinrazón
por tu reflejo diera soledad.
En grito el corazón
no alienta su verdad.
Le falta tu ternura y tu amistad.

Adéntrate en mi ser.
Conmueve de mi sangre
hasta las rojas encimas del querer.
Detén de la hora, hojas,
que en viento de volver sean cien forjas.

Y siempre dueles, siempre,
soledad, y aún así, te necesito.
Como semilla en vientre
que crece despacito
entre el cielo y la tierra, es infinito.



Mª del Carmen Elvira Azparren




viernes, 10 de marzo de 2017

Es



Es la palabra que vierte la eternidad en las almas.
Es la mano misteriosa que resuelve tus quebrantos.
Es el ave floreciente que vuelve de tiempo en tiempo
Es el perfecto alimento para calmar la ansiedad.
Es la espera que sin tiempo aprisionaste cautivo.
Es agua que en ti revive las experiencias de edades.
Es luz agreste o celeste, según quieras entender,
que nubla el anochecer tu penetrante mirada.
Es para el hombre la ley y la libertad de acción.
Es la fuerza de un poema entre mentes de cristal.
Es el flujo de una vena cuando bombea en honor.
La justa medida es para tu copa terrestre.
Me contienes, me previenes; te contengo, te respeto.
Mi paraíso al respecto de ti se torna sombrío;
que en el mundo hace mas frío que en el infierno calor.
Reflexión es en tu mente y en tu nostalgia, tu Dios.



Mª del Carmen Elvira Azparren




jueves, 9 de marzo de 2017

En la prosperidad




Era noche de octubre y de media luna,
el silencio lo cubre, va sin fortuna.
Y en la casa de al lado, brillante fondo...
un cantar descarado que versa hondo.

"Me dejaron mis padres tanta riqueza
que no se como darle mayor largueza,
me resisto a ponerla aquí o allá
por si acaso yo pierdo prosperidad".

Y valiente camina el vil muchacho
cual fugaz golondrina de cruel penacho.
Al advertir la sombra que lo rodea,
no se acerca ni nombra, pues lo marea.

¡Ay pequeño despunte de ingratitudes,
pide a Dios que no junte tantas virtudes.



Mª del Carmen Elvira Azparren



miércoles, 8 de marzo de 2017

Gemela




Pensé que hondo caía hasta el mismísimo infierno
y al caer me recogía el alma que al yo nacer
me dieron por florecer en este mundo baldío.
Y al tomarme de la mano no la sentí como mía,
que en sus adentros gemía al verme siempre caer.
Sin palabras, en suspiros que escapaban de su esencia
pude sentir su presencia, aunque no la ví brillar;
y al alzarme desprendida hasta la arena candente
quedé de su faz pendiente al mirar su ser sin ser.
Gemela fuera de ayer, intemporal y cautiva
de mi nuevo amanecer.



Mª del Carmen Elvira Azparren




martes, 7 de marzo de 2017

Se me cayó la vida




Vestigios son las ausencias que matan mil sentimientos
y dolorosos momentos cuando entre muros habita
el alma que se marchita sin la presencia adorada.
La luz es triste alborada cuando el amor nos incita.
Medita, mi bien, medita, que la locura te turba.
No existe en el viento curva que ni traspase un amante,
aunque en infierno distante se hallara su condición,
que al llorar el corazón se encendería clemencia
en los dioses...Reflexión.
Si se me cayó la vida en acto de ceremonia,
fue por la copa divina que de veneno me diste.
Sin pensarlo muero triste la ausencia de ese tu celo
que conecta con el cielo, es el ansia de adorarnos.
¡Benditos sean los vientos que reúnen a las almas
mientras las musas contemplan amores en sin razón!.



Mª del Carmen Elvira Azparren




lunes, 6 de marzo de 2017

Tristeza



Tristeza que me visitas, que no me quieres dejar;
rebuscas, rebuscas firme...y matas, me matas lento.
Persistente compañera de tanto y tanto desvelo
que debajo de este cielo ha de soportar la esfera
de una mente vagabunda por pisar en nuestro suelo.
Mariposa de alto vuelo, nací para verso ser
y me resisto a caer en las garras de otro anhelo.
Pero mi alma cansada ya no puede con su azar
y necesita nadar en la raíz de otro velo.
Pero tengo miedo, miedo, de enamorarme y perder,
de sufrir el desespero de crueles tentaciones,
que me absorba el cenicero de tantas, tantas traiciones.
¡Ay tristeza, ya lo ves!...
Habrás de permanecer victoriosa, permanente,
en mi desolada frente, mientras mi vida demente
se arrastra hacia la corriente del vacío del sin ser.



Mª del Carmen Elvira Azparren



domingo, 5 de marzo de 2017

Semana dedicada a Mª del Carmen Elvira Azparren

















Pronuncié otros muchos nombres




Pronuncié otros muchos nombres
con mis labios, con mis dientes.
Lamí el sudor de todos ellos,
saboreé sus letras, una a una.

Nombrarlos fue insuficiente.

Los absorbí, los succioné,
dibujé su recorrido con aspereza.
Y aun así,
seguías escapándote entre sus trazos,
garabatos pueriles de tinta rancia.

Leí con mis manos sus braille,
bebí de sus Santos Griales,
los hice míos.
Pensándote, imaginándote en cada viaje,
tan discretamente que ni siquiera lo sabía.



Carolina Millán




sábado, 4 de marzo de 2017

En el campo



En el campo,
en ese donde se escribe con tinta burdeos la vida,
en ese donde se esparcen moribundos los recuerdos,
en ese donde las rosas pierden sus pétalos
y las amapolas reposan junto a los cipreses…

Te pensé.

En el recuerdo te compuse sobre mi esquela,
con tu pelo enmarañado sobre mi lecho,
con tus labios ardientes sobre los míos.

Te lloré.

En ese campo transcurrí despacio
recogiendo estrofas, arrancando palabras del olvido,
ese que jamás me separó de tu memoria.
Las decoré con letras, sílabas, sentimientos.
Con todo aquello que imaginé deseaste
para formar el ramo de versos
que nunca antes compuse para ti.




Carolina Millán




viernes, 3 de marzo de 2017

Ya no sé



Ya no sé.

Sí el ocre de tus ojos
es real cuando me miras lasciva
para fundirte con los míos.

Ya no sé.

Sí el manjar de tu boca,
ese que me proporcionan tus pétalos sedientos,
es auténtico o fruto de un recuerdo imaginado.

Ya no sé.

Sí existes solo en mi cabeza.
Sí sientes, ríes o padeces.
No sé si tus susurros en mi oído,
nacen de tus profundidades
o de esta mente enajenada
demente por hacerte mía.

Ya no sé.

Si eres o soy, si vives o mueres
cada día entre mis manos.
Ya no sé.


Carolina Millán



jueves, 2 de marzo de 2017

Me alimento de tus palabras




Me alimento de tus palabras.

Tu mudez,
es mi muerte.

Respiro con tus albores.
Crezco con tu luz.
Duermo con tus ausencias.

Desaparezco sin tu voz.


Carolina Millán



miércoles, 1 de marzo de 2017

Los recuerdos no bastan para sanar




Los recuerdos no bastan para sanar
unas manos laceradas por la escarcha
cuando los sabañones llagan la piel.

Arranqué demasiada remolacha de tus caballones,
sin ser consciente de que nunca araste el camino.

Los albores del día eran fríos
aunque no tanto como los de la oscuridad
donde permanezco amarrada.

Los versos ya se olvidaron de pronunciar,
hoy son vocablos innombrables,
prohibidos en la sociedad que nos consume;
muertos en el cementerio de la moralidad
donde las palabras y los gestos quedaron enterrados.

Hoy solo quedan las sábanas blancas,
donde amortajamos muestro ayer.



Carolina Millán



martes, 28 de febrero de 2017

Sobre las hojas caídas, paseo sin rumbo




Sobre las hojas caídas, paseo sin rumbo
por aquellos escenarios circenses donde transcurrieron
los días de juegos pueriles
y dulce aroma a amapola.

Tiempos sin frío, sin sed, sin hambre…
tapices desdibujados con sabor a derrota.

Dancé por el mundo sin miedo,
tenté a la suerte en cada esquina,
jugué al equilibrista en demasiadas ocasiones
traspasando el alfeizar de tu quietud.

Falsa cuerda floja que tensó los sueños
de una niñez poco sabida.

Se perdió la primavera,
asesiné al estío en tu mirada,
amortajé el otoño en tu recuerdo.

Y pese a tratar de olvidarte en este invierno,
la urgencia, con la calma de su impaciencia,
me grita que te devuelva a mi presente..



Carolina Millán




lunes, 27 de febrero de 2017

Cúbreme con tu manto de hojas




Cúbreme con tu manto de hojas
que tu ramaje sea mi abrigo,
tu boca el suave susurro dónde
en la penumbra de la noche busque cobijo.

Cúbreme con la oscuridad de tus manos. ..
Arrópame en el aliento de tus labios
deshaz la fría calígine y su velo blanco
con la lumbre de tu piel sobre mi cuerpo.

Encarniza mi deseo,
prende mi luz.



Carolina Millán




domingo, 26 de febrero de 2017

Semana dedicada a Carolina Millán
















Curvas que arquean mis sentimientos



Un místico impulso voraz me aturde
ahogado en la lujuria de mi sexo,
¡oh fuerza ingrávida henchida de luces
que inflama mi cuerpo mediante besos!
Cuántas bondades reclama mi sino:
¡tu boca, tus pechos, tu piel de seda!
Apenas venzo el deseo enfermizo
de ser adalid de tu ardiente escuela...
Cómo el pasado jalona una vida,
¡cómo los sueños vahídos se pierden!
No existe alameda ni noche umbría
que enfríe mi espíritu incandescente...
De afán desmedido, de bien escaso,
amar en exceso es vulgar boato...



Josian Pastor




sábado, 25 de febrero de 2017

Canto al odio: ¡Moby Dick!



Es tu demencia un atajo al infierno,
volcán interior que la mar incendia...
La ira te convierte en su muñeco
y afila el arpón de tu impotencia...
Si el monstruo sembrara un odio malsano
llenando el océano de carnada,
el hombre navegaría asustado:
¡atento a sus feroces dentelladas!
Si a expensas de Dios el destino obrare,
si obviare del deseo toda ira,
el mundo sería un lugar sociable...
¡Y el Diablo de rabia se vengaría!
Quizás sin rencor no hubiera enemigos...
¡Llegue la Muerte y nos lleve consigo.



Josian Pastor




viernes, 24 de febrero de 2017

Al hombre triste



Viajero abatido y de humor agriado,
de sombra grisácea, servil, vahída;
taimado en maneras, sin luz, cansado,
de grito apagado y patria rendida.
¡Parece un desliz en el horizonte
que engullen las sombras de toda calle!
Neblina que adormilada y disforme
apenas si se sostiene en el aire...
Mudos timbales preparan y entonan
la fría antesala de un gran deceso...
¡Despierta al letargo y sal de tu coma,
pues ya la indigencia te tiene afecto!
Ahogado de sí, absorto y esquivo,
¿qué hará ante la Muerte si llega vivo?.



Josian Pastor



jueves, 23 de febrero de 2017

A los poetas muertos



¿Quién hace del verso su fiel batalla?
¿Quién alimenta su ego y malvive
en los profundos desiertos del alma?
¿Acaso el desdichado que esto escribe?
La duda es amarga cuando se infecta,
¡la vida un proyecto ceremonioso!,
la Nada intangible se despereza
e intenta arrastrarnos hacia su pozo...
Silencios ingrávidos como mirlos
se posan en los cielos de mi estima,
¡y canto al espíritu de sus nidos!
Cantar en exceso ahuyenta la rima.
Así la locura en otros escampa,
¡con fuerza al rapsoda siempre le atrapa.



Josian Pastor




miércoles, 22 de febrero de 2017

Allí donde el alma sufre indispuesta



Allí donde el alma sufre indispuesta
y arrastra consigo un amor en falta,
resurge esa herida que siempre abierta
persiste en malograr mis esperanzas...
Allí donde el viento aguarda escondido
maldigo el porqué no tuve otra vida...
Se escuchan por sus valles mis latidos
y exploro con denuedo sus mentiras...
Los labios más dulces que Dios ha obrado
me alejan enamorado de este mundo...
¡Qué extraño desierto desangelado
encuentro en su perfume vagabundo!
¡Que venga la Parca con su alegría!
Dejad que el dolor me vista, y sonría...



Josian Pastor







martes, 21 de febrero de 2017

A Charles Baudelaire



¿Quién ama lo denostado y lo frágil
y se erige en virrey contemplativo,
le otorga a la vida el rango de inhábil
y escupe inmisericorde al destino?...
Corsario que en sus cloacas malvive
perdido entre residuos y poemas,
¡que sueña con versos otrora libres,
con musas que el vino siempre envenena!...
Como a esos seres rendidos al mal
el amor le maldijo ante su Corte...
Y ahogado en los vicios de a bien callar
huyó del paraíso y de su orden...
¡Ángel que atormentado herido vaga
por ésas las tierras que Onán sembrara!...



Josian Pastor



lunes, 20 de febrero de 2017

¿Quién busca la esencia de su verdad?




¿Quién busca la esencia de su verdad?,
¿acaso el que ansía atrapar la luna?
Siempre el dolor malvive en soledad,
¡por eso soy dueño de mi locura!...
Rendíos a mí, ¡oh versos temibles!
¡Poblad el desierto de mi conciencia!
Decidle a la muerte si Dios existe,
que remo a sotavento en su presencia...
Y añado un juramento inacabado
cual bálsamo a mi arenga exacerbada...
¡Proclamo mis confines conquistados!
Soldado del verbo soy en batalla.
Combato al fracaso: ¡siempre lo espero!
Mis ínfulas mueren y desespero...



Josian Pastor




domingo, 19 de febrero de 2017

Semana dedicada a Josian Pastor
















Detrás de las curvas del otoño




Detrás de las curvas del otoño

-entre las sabinas-, me acorrala la bruma

de un país en extinción. Digo. Espero.

resucito en la maleza. Es la memoria

imparable, frente a rótulos de calles, que olvidaré

Ipso facto.

Los extraños con paraguas

toman las calles.

Raídas de civilización

y musgos fosforescentes.

En ese tránsito

inútil, que le sobrevive al día

para seguir siendo uno más.

Gotea un pulso de horas. Impunes,

en su matanza de sueños

irrecuperables. Y es un alivio tu nombre

junto a mío, en la pared. Al menos,

nadie ha venido aún, a sacarnos

de este centímetro cuadrado de la avenida.



Maribel Hernández



sábado, 18 de febrero de 2017

Después de todo, los espejos siempre duelen




Después de todo, los espejos siempre duelen.

A deshoras, descontextualizados,

irreverentes. Y duelen más si es de noche

y duermes, y nos alcanza esta niebla,

casi sólida, hasta los huesos.

Esa niebla crujidora y vegetal,

que nos trajo hasta estas horas.

Estas horas que hoy son ramas,

en nuestras fauces dolientes de animales domésticos.




Maribel Hernández




viernes, 17 de febrero de 2017

Mírate aquí, ahora




Mírate aquí, ahora,

en este espejo de lluvia

sobre el camino desollado.

A solas los dos, contra las horas.

Goteando yo de ti o tú de mí,

una febrícula hirviente de nostalgia.

Mírate aquí, ahora,

de pie contra esta manilla de reloj,

que nos sortea la muerte

en cada pausa.

Mantenerse inmóvil,

sí, lo más arriesgado.

Lo sabes de sobra ahora que es tarde

y nos atraviesa, justo aquí, la vida.



Maribel Hernández



jueves, 16 de febrero de 2017

Caótica



Caótica.

La melancolía.

Sustrato de brazos asidos

a la cintura de una niebla,

con silueta de mujer

desnuda. Devorada por la lluvia,

la explanada donde crezco

con un puñado de arena

en cada mano, surca

una tierra cercada por pájaros

azules. A pocos palmos del suelo

relamo en mi cuerpo la herida de soñar

despierta,

y sigo.



Maribel Hernández



miércoles, 15 de febrero de 2017

La leche se eterniza




La leche se eterniza

sobre el fuego. El cigarrillo, interpuesto,

petrificado contra el alférez de latón

verde, sugiere una huída improvisada.

Mi lengua espera pegada a la letra

como un chicle. Anochece.

Nada es extraordinario.

Aquí todo esta infectado

de mis ojos

que no advierten ya paisaje

en el paisaje.



Maribel Hernández



martes, 14 de febrero de 2017

La luz apunta el declive de las horas más tenues




La luz apunta el declive de las horas más tenues,

Irreconocibles, en tu pupila

estupefacta.

La noche

arroja su ceniza de mariposa muerta

contra el metal doblegado de los días.

Hoy es terrible el silencio, que gotea

exactitudes, desde un punto cierto

en mi memoria.

Tus ojos inmovilizados, detienen mis ojos

en ti, contra el espejo,

como dos instantáneas.



Maribel Hernández




lunes, 13 de febrero de 2017

Estoy cortada por la mitad



Estoy cortada por la mitad,

de este a oeste.

En un repartirme sin éxito

entre cosas cotidianas,

a cambio de un corazón,

en modo estándar.


Me disuade el día,

con el rugido indiscriminado

de la luz,

huyéndole de un zarpazo

al horizonte.

Siempre en rojo. Adormecido.

Doméstico.

Idéntica a mi, una huella

-tierna todavía-

contra el camino subyacente,

elige la intemperie.

Y no sucumbe al vértigo

de mirarse,

en la profundidad de los charcos.



Maribel Hernández



domingo, 12 de febrero de 2017

Semana dedicada a Maribel Hernández














Empieza con miedo



Empieza
con
miedo
miedo al sexo
miedo ala muerte
el miedo a estar solo
el miedo a estar acompañado
Excéntricos intentos
de mover su centro
para entrar
en otros
y allí
en
la
crueldad
el asesinato
la orgia
el sacrificio
la necesidad
la pena
la pobreza
la ceguera
la estupidez
Miedo a estar solo
solo con su pasado
Tengo miedo
al movimiento
al espacio
al conflicto
al caos
al desconcierto
Miedo al sexo
a perder
a ser humillado y amado
Miedo
al vacío
a los recuerdos
a la muerte
Es demasiado
Es imposible
Es la totalidad
Tengo miedo
del amor
de ser poseído
de odiar
Tengo miedo
por las caricias
un beso.



Chebazan Sancho



sábado, 11 de febrero de 2017

solo





solo

tacto

libres

sin red

atrévete

salta

al vacío

y

abandonamos

el

cuerpo.

Todo espasmo sin red libres tacto y aire.

A mí me gusta la libertad,

viajes rodeando el horizonte andar casi volando leve abierto al horizonte.



Chebazan Sancho



viernes, 10 de febrero de 2017

pájaros blancos



pájaros blancos

parecen relámpago en el cielo negro

pájaros negros

rumian en paz

brillan tanto....

Pero ¿cuántos océanos avanzan a través de mí?

Un cuerpo en la hierba, permanecer quieto, con los ojos incrustados en el cielo. El silencio se corta en la mañana recogiendo las voces y la incineración de los recuerdos.

Pero ¿cuántos océanos avanzan a través de mí?

El mundo está en silencio ante la perplejidad infinita. En la mente una paradoja intrigante; por un lado el hecho de que somos tan pequeños e insignificantes ante la inmensidad infinita. Por otro lado, seres esenciales e irreemplazables de nuestra propia existencia.

La sensación de caer en un auspicioso espacio e incluso, tiempo de vuelo libre. La vida y la muerte, se suspenden de un hilo. Un cuerpo en la hierba, permanecer quieto, con los ojos en el cielo, olvídese de la tormenta que viene.

Pero ¿cuántos océanos avanzan a través de mí?

Hay un universo tácito dentro de mí, ¿porque puedo sentir cada átomo de mi disipación? puestos todos mis pedazos en el suelo.

Sus marcas de la barandilla y el olor que impregna en los pasillos de mí cuerpo.

Son cosas que con el tiempo desaparecen.

Pero el amor no desaparece.

Porque es entrega.

Pero nunca se sabrá porque no se puede ver lo que hay más allá de mis aguas turbulentas. Mí soledad no es el más grande que el mundo.

Pero ¿cuántos océanos avanzan a través de mí?

Soy tu olor favorito

Soy tu libro en el estante

A la espera de ese momento

Para ser recogido y disfrutado.

Estoy seguro de que soy

su paradoja.

Estoy seguro de que soy

la capacidad de recuperación cuando todo parece caer.

E incluso después de las caídas

la capacidad de levantarse

cada otoño para saltar mucho más alto.

Pero ¿cuántos océanos avanzan a través de mí?



Chebazan Sancho



jueves, 9 de febrero de 2017

qué tiene el silencio




qué tiene el silencio

estoy solo

muy solo

confundido

el sauce

deja su fragancia

quieto como el

agua sin ruido

abre al amanecer

Hay días huecos

sin horas sin minutos

Que haces aquí

Escuchar el oboe maduro

Escuchar el oboe tenue

Soledad abre grilletes

como una flor que suspira

descorre las aldabas de tu cárcel

deja escapar al hombre solitario

deja partir, que vive en tu entresueño

Abre gallardamente tus compuertas

Ábrete sexo, a este copo de mieles.



Chebazan Sancho



miércoles, 8 de febrero de 2017

Yo vivo dentro de mí




Yo vivo dentro de mí,

pero cuando siento el pulso de la poesía

que se instala en las venas.

De acuerdo a la realidad,

sangro con ella.



Chebazan Sancho




martes, 7 de febrero de 2017

Echo de menos el tiempo que no vivía




Echo de menos el tiempo que no vivía

De las personas que nunca han visto

Los sentimientos que he sentido.

Echo de menos el niño que nunca fue

Un mundo que no evoluciona

Un amor que nunca se desvanece.

Echo de menos las conversaciones que he tenido

Un corazón libre

Paz en medio de la crisis.

Son palabras lanzadas al viento

Pensamientos ocultos en el tiempo

Alguien que no sabe quién es.



Chebazan Sancho



lunes, 6 de febrero de 2017

Cárdena boca que fue mía



Cárdena boca que fue mía

captura los rayos del sol.

Entre las perlas de las heladas.



Chebazan Sancho




domingo, 5 de febrero de 2017

Semana dedicada a Chebazan Sancho












Fiebre de otoño



Esta fiebre amarilla del otoño

y esta lenta agonía

de la tarde,

despabilan mi voz adormecida

agolpando en el filo de un instante

un tiempo sumergido

en la añoranza.


Soy solo la mitad de un desaliento,

un segundo de adiós

sin decir nada,

un cuerpo desnudándose a la espera

de esos días de lluvia que te pones

como una sombra azul

en la sonrisa.


En los días lluviosos llora el viento,

se le ponen ojeras

a la tarde,

se le mojan los labios al otoño

y una lágrima gris araña el cielo

como lluvia con sed

que somos todos

hasta que alguien nos bebe dulcemente.



Marcelino Sáez García



sábado, 4 de febrero de 2017

Muerte




La conozco muy bien,

por eso os hablo

con esta cercanía de la muerte,

yo he muerto muchas veces,

muchas, muchas

y todas me han dolido, pero acaso,

la que más me dolió fue la primera.


Después me acostumbre

y pasado un tiempo,

el morir era solo una rutina,

un ejercicio más

imprescindible

en esta cotidiana singladura

en la que vida y muerte era lo mismo.


Ahora que la luz aún me transforma

de sombra a claridad

sin darme cuenta,

ya me estoy preparando, por si acaso

de tanto morir tanto

en una de esas,

la costumbre me cierra un día los ojos

y se me olvida abrirlos para siempre.



Marcelino Sáez García



viernes, 3 de febrero de 2017

Gangrena





La tristeza devasta la memoria

en lo más irredento de mí mismo,

y siento la erosión de los recuerdos

de la ultrajada voz desaforada,

de todas las vivencias compartidas

y de algún sueño roto puesto en fuga.


Agita remolinos en las aguas

donde el tiempo se pasa como espuma,

reinventa la tragedia, la transcribe

y aviva las inertes tradiciones

con otro testimonio de sí misma.


Pero no, no me vale su palabra,

su inexacta verdad, su veredicto,

mi apócrifa verdad, es solo mía

como mía es la voz con la que nombro

el impaciente transito del tiempo

o el desorden banal de lo vivido.


Aparece en la noche como sombra

en la vidriosa curva del insomnio,

letárgica memoria desvelada

cómplice de sí misma contra el miedo,

defenderé el recuerdo que me queda

temblando entre sus dedos gangrenados.




Marcelino Sáez García



jueves, 2 de febrero de 2017

La irrealidad de ser




No se puede cortar la flor del viento

ni llorar tenues lágrimas

de arena,

ni enviar una carta nunca escrita

ni añorar lo que nunca se ha vivido,

pero sí recordar

a aquellos hombres

que escribieron la historia sin saberlo,

sin querer pretender ganar la gloria,

que nos dieron su vida

hecha fragmentos

con el arma sutil de la palabra.


No se puede olvidar a los vencidos

que ahora duermen su sueño

sin retorno,

sin esa identidad que les robaron

sin derecho a una lápida y un nombre,

no se puede olvidar

a quien la muerte

les sorprendió tan lejos de su patria

con los ojos cegados de tristeza

y la sangre feroz envenenada.


Nadie puede olvidar a los ausentes,

a los hombres sin nombre,

sin contornos

porque instalados viven en la sombra,

en el pan que comemos,

en el aire,

en la memoria abierta como herida,

ni ignorar esas muertes anunciadas

que no están aún escritas

porque nadie

sabe mirar más lejos de sí mismo.



Marcelino Sáez García



miércoles, 1 de febrero de 2017

Cuerpos




Primero fue el silencio y la apatía,

oscura enredadera

que trepando

se adhería a mis labios silenciosa.


Después, fue la palabra nunca dicha,

la sublime obsesión

de ser tan solo

una idea que nunca tomó forma,

una línea de puntos

discontinuos

que inconexos, no fueron nunca un trazo.


Más tarde, cuando el tiempo se deshizo

en inmensos fragmentos

de horas muertas,

ya era tarde, muy tarde para todo,

para volver atrás o reinventarnos,

porque habíamos perdido

la memoria

y tú eras un contorno sin un cuerpo

y yo era solo un cuerpo, sin futuro.




Marcelino Sáez García



martes, 31 de enero de 2017

Caos





En este tiempo gris de incertidumbre,

vivimos la anarquía del silencio,

de las medias verdades,

de las trampas,

de la caza del hombre en su reserva.


Y nos tiran a dar,

tiran al blanco

contra la indecisión, contra la duda

y generan más duda, más desprecio,

más distancia entre el hombre y su discurso.


Y juegan a engañar como trileros,

¿Dónde está la verdad?

¿Dónde se esconde?

nos quieren confundir pensando siempre

que quien hizo la ley, hizo la trampa.


Basta ya de mentir,

hombres de hielo,

no nos vendáis un mundo que no existe,

sois solo lo que sois; papel mojado

que destintó la lluvia de la espera,

ya no tenéis palabras, solo gestos

que obscenamente hoy hablan

por vosotros.




Marcelino Sáez García



lunes, 30 de enero de 2017

Sumas



Sumábamos las horas de vacío,

los sueños incompletos,

los insomnios,

los besos apagados en los labios

con la oscura certeza de perdernos.


Sumábamos los tuyos con los míos

y el resultado nunca

daba el nuestro,

nos daba incertidumbre, miedo, dudas

como única razón para alejarnos.


Pasábamos las noches

entre sumas

y haciendo los balances más extraños

y nunca aparecía esa palabra

que cuadrara el montante de futuros.


Hoy, solo sumo ausencias,

desgarrones

y lágrimas vertidas entre líneas,

junto a la soledad que hoy me recuerda

que no siempre mi vida fue silencio.


Voy dejando de lado

ya las cuentas,

¿Con qué puedo sumar la mitad mía?

esta débil mitad que de mí, resta

no es sí no el subproducto del olvido.




Marcelino Sáez García



domingo, 29 de enero de 2017

Semana dedicada a Marcelino Sáez García

















Luces de pueblo




Luces de pueblo.
El cemento aprisiona
constelaciones.


Lázaro Orihuela



sábado, 28 de enero de 2017

Miro la vaca




Miro la vaca
y vienen a mi mente
todos los niños.


Lázaro Orihuela



viernes, 27 de enero de 2017

En bandos viven




En bandos viven
las palmas procurando
alzar el vuelo.


Lázaro Orihuela



jueves, 26 de enero de 2017

Vivo entre cuatro




Vivo entre cuatro
muros de una botella
siempre varada.


Lázaro Orihuela



miércoles, 25 de enero de 2017

Tiene en el buche



Tiene en el buche
la paloma el mejor
de los poemas.


Lázaro Orihuela





martes, 24 de enero de 2017

Está en la mesa




Está en la mesa
raída el pan añejo.
Gala de sombras.


Lázaro Orihuela



lunes, 23 de enero de 2017

Abren la puerta



Abren la puerta
del sol. Salam malecum
Malecum salam.


Lázaro Orihuela



domingo, 22 de enero de 2017

Semana dedicada a Lázaro Orihuela














Momento surrealista





Esta camisa sin manos

ni botones abre

la tarde incolora

detrás de los nombres

que desvanecen.

Esta camisa que abre

el cuerpo desnudo

se pliega amplitud oscura

de la noche.

Insomnios duendes repetidos

solo el taladrar solo el sonido

del agua en la ceja

La camisa sin botones

que pegar o colgar

o vestir

me espera en el alba

de las cosas que nombro

porque tienen nombre.

Sonámbula mis pasos

deambulan sin sentido

esta camisa

puente y ombligo

me suspende en un hilo

como globo perdido.



Cristina Boyacá (Difuminada)




sábado, 21 de enero de 2017

Sospechas y últimos




Sospecho que busco

difuminar en humos de colores

entre gentes absurdas tu mirada

en cualquier estúpido recuerdo.

Camine sola por verme sin ti

e inventarte y saborear

el ultimo verso la última carta

embriagada de tristeza y silencios,

sostengo el último libro

adquirido bajo limosa

que escribe algún pijo.

Se acerca una musa

en la pupila de una lagrima

la nuca grita un porque

y se desborda el vaso que sostiene

tu nombre con apellido

Bebo en tu duende esta caña fría

que asalta mis menstruales dolores

sospecho me levantare

del embarcadero

donde tu presencia es olvido y frío puñal,

sospecho que muero en tus células .




Cristina Boyacá (Difuminada)




viernes, 20 de enero de 2017

Paisaje




He vuelto a la danza

que me brinda su espejo

al sueño de paisajes en su lienzo.

cuerpo desnudo frio y flaco

como pincel que garabatea

entrando en plenitud

se desborda en deseo

He vuelto al lienzo a la luna

a su carne al abismo de sus besos

sin tiempo y tiemblo

como niña que soporta

el clandestino mundo

de sombras y amantes

donde no termina

el verano en pleno invierno.



Cristina Boyacá (Difuminada)




jueves, 19 de enero de 2017

Ombligo y dolor




Bajo la marea metálica

de la palabra

sobre vive un tejedor de versos.

Huyo al manicomio

para esconderse de la hoguera

cordura claustrada

de la histeria moderna

Sabemos que no somos historia

pues nadie nos leerá

ni papel ni piel

Sin embargo nos nombras

con grietas y muecas de orgullo

“presentación de mi obra”

¿Para qué o quién?




Cristina Boyacá (Difuminada)




miércoles, 18 de enero de 2017

El espejo miente



Ya no bastara su muerte

ni esconderme en harapos

húmedos de lágrimas.

Cierro los pasos

en callejones oscuros

para dirigirme

al centro de la nada

y la nada es el centro

de una mujer callada

que fuma

y sonríe vino blanco

a la que está detrás del espejo.




Cristina Boyacá (Difuminada)


martes, 17 de enero de 2017

Humanos





Somos gotas pegajosas

de alguna larva indescifrable

crueles y asesinos

por obra o negligencia.

Nos acicalamos en el pozo

llamado arte

perdemos los segundos

en sortilegios esotéricos.

Embriagados de drogas

o metafísicos principios

tristes solas gotas

de larva de algún bicho.

Nos llamamos evolución

pan amor verso

¡Tragedia chapuza despilfarro!

Cínicos acomodando moral

según tiemble o haga frio

empuñamos banderas de libertad

cuando detrás nos acorrala

la cobardía de enfrentar compromiso.

Y seguimos

navegando solos al vacío.

¿Dónde estás en esta ahora amigo?

Si yo misma hasta hoy te pienso

¿En qué manicomio cárcel

O calle, que da lo mismo?




Cristina Boyacá (Difuminada)



lunes, 16 de enero de 2017

Que lo sepas




Hueles a jardín

deliciosa fragancia

de la tierra

dulce fragmento

para piano.

Me arrancas del pecho

el palpitar del blues

desgarrando a la noche

un lamento.

Y hueles a lobo

a primer recuerdo,

que el imán de tu boca

me lleve solo al precipicio

a la huida estrepitosa

cuando te presiento.

Oh pobres

desamparado de bruja fatigosa

huérfana hoy de tus besos.





Cristina Boyacá (Difuminada)







domingo, 15 de enero de 2017

Semana dedicada a Cristina Boyacá


















Acorta el espacio




Acorta el espacio que dejamos crecer.

Aún nos laten las miradas en las bocas.

Escucha mi sangre,

no mis palabras y abrázame la piel.



Susana Inés Nicolini



sábado, 14 de enero de 2017

Vuela el viento a lomo de ola



Vuela el viento a lomo de ola

Nada soy. Luz, follaje, cabellera 

todo el viento se lleva 

siempre de viaje 

mi espacio. 

Rosa y nube. Amor y adiós

Un rayo que muere deprisa

Elegía de un corazón 

de redoble interrumpido

y esa lágrima alfiler

que traspasa mis párpados 

en éste atardecer degollado

donde ya no nos habitamos,

y sin embargo soy

por primera vez tan libre.



Susana Inés Nicolini



viernes, 13 de enero de 2017

Tómame con los ojos



Tómame con los ojos

(distancia del misterio)

cuerpo de rocío y alas, 

ahí, amor mío 

ve mi corazón flotando

sobre el eco del suspiro. 

Tómame con los ojos

Soy

tuya

mujer desnuda detrás del vidrio

soy tuya

tuya como el suicidio.



Susana Inés Nicolini



jueves, 12 de enero de 2017

No sé si la eternidad...



No sé si la eternidad puede contarse como vida

pero puedo asegurar que la única certeza de vida que tengo

se fijó en mi aliento, con tu beso de febrero, y eso sera eterno.



Susana Inés Nicolini



miércoles, 11 de enero de 2017

Necesito un poema que me tome las manos



Necesito un poema que me tome las manos

que se astille sonriendo en la voz que lo cante 

que se lleve en sus labios la niebla verde de mis ojos,

y me calme de pronto el frío de huir

en ésta alucinada maleta de piel de pájaro.




Susana Inés Nicolini



martes, 10 de enero de 2017

Son las 4.30 de la mañana...



Son las 4.30 de la mañana...siempre son las 4.30 de la mañana.

No es ayer ni aun es hoy. Hora de jazz. Hora de andar en sueños. 

Siempre son las 4.30 de la mañana, cuando me pongo a meditar. 

Mis obras siempre son de las 4.30 de la mañana...acaso esté por nacer un poema.

Pero no será mio.

Siempre son las 4.30 de la mañana, mas hoy, ha comenzado a llover



Susana Inés Nicolini



lunes, 9 de enero de 2017

De noche las palabras transcurren discretas



De noche las palabras transcurren discretas,

andan entre los objetos temerosas de hacer ruido

Tanto silencio rodea mis dos manos,

y yo, mujer de pájaros, no puedo más que 

hacer poemas, y entonces se dispone mi piel

mi boca, mi mirada, mi yo entero, para aprovechar 

aquel silencio , y dialogar en ese lenguaje que tu

y yo, entendemos con los poros.



Susana Inés Nicolini



domingo, 8 de enero de 2017