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domingo, 20 de septiembre de 2015

YONQUI POETAS



Espera, no te vayas
todavía no te he dicho
que me gusta que hagamos
los sudokus juntos
contarlos de uno en uno
dar la vuelta y cambiar
un beso por vocal
el orden de las filas
y el final por el principio
encajar en unidades
emociones de millar
y olvidar las casillas
que no encajen con nosotros
que no quiero un orden
que me cierre la cintura
ni nada que me arrastre
a un ritmo que no siga.

Espera, no te vayas
que el poema busca final
y ninguno de los dos
queremos encontrarlo
aunque ya esté terminado.

Nunca dejaremos
(a la vez o separados)
de jugar a los sudokus.


Manuela Ipiña



sábado, 19 de septiembre de 2015

SIEMPRE DESPUÉS



Cuando cerré el paraguas
había dejado de llover
apenas unas horas antes.

Dejé de comer horas después
de que no sintiera hambre

Dejé de gritar después de dos días
escuchando susurros que lograron calmarme.

Dejé de correr meses después
de llegar a la meta que me había trazado

Dejé de pensarte mucho después
de que pintaras el mango de la puerta de mi casa

Volviste después, en el momento perfecto
de enviarte a buscar mi paraguas roto.


Manuela Ipiña



viernes, 18 de septiembre de 2015

A TIRAS



Se van desdibujando
las tiras del cómic a medida que mis ojos
van pasando sobre ellas.

Cambian las huellas
que van marcando páginas ya leídas
y mis dedos leen de otra manera
lo que mis ojos ven borroso

Voy andando en la viñeta,
mirando a la siguiente
y borrando la anterior.

Me quedo y te miro,
me pregunto ¿y ahora qué?
Hasta dónde llega la tira
y en qué viñeta perdí la conciencia
de que era yo mi propio dibujante?
O es que es todo una ilusión
y solo soy un monigote?


Manuela Ipiña



jueves, 17 de septiembre de 2015

CAJEROS



La tarde insiste
en llevarse las hojas
desprendidas de los árboles.
Ellas se abandonan
en un vuelo que las lleva
de vuelta a su casa,
el cielo remoto
de las hojas secas.

Una hoja se queda
prendida en el suelo
se agarra a un cuartito
sin luz y sin aire
que le sirve de cobijo.

Se olvidó de la apuesta
que le hizo perder
la vida que no tuvo.
Se quedó sin la entrada
del infierno menor
entre todos los cielos.

Se queda sola y quieta
se apaga en silencio
en un suelo de azulejo
sin luz y sin aire
tirita de frío,
metida entre cartones
se va sin despedirse
ya no repasa
ni busca las razones
que le llevan a morirse
dentro de un cajero.


Manuela Ipiña



miércoles, 16 de septiembre de 2015

PIANO PARA SORDOS



Recordando esta tarde
lo que fue el sendero
de tus manos en mi cuerpo
escuché por un momento
aquellos acordes
que tan pronto me enseñaste,
tus primeras lecciones
de piano para sordos.

La fuga terminaba
con un par de sostenidos
cuatro orejas y dos muertos
que por fin escuchaban
el silencio entre sus manos.

Después me hice guitarra
y tú saxofonista
durante años escuchamos
entre otros instrumentos
un sin fin de melodías
que no llegaron a borrar
ninguno de nuestros acordes.

Ahora espero que la octava
también sea la vencida
y aparezcas de repente
con la foto de Beethoven.


Manuela Ipiña



martes, 15 de septiembre de 2015

ERA



Te hacia tanta gracia
mi colmillo derecho
que no tuve otro remedio
que clavártelo en el fondo.
Me gustaba tanto
tu cara bonita
que no hacía falta
que el sol se pusiera.
Era todo tan bonito
que a veces dolía
porque todo también
era mentira


Manuela Ipiña



lunes, 14 de septiembre de 2015

PARA LOS POETAS




No, poesía no eres tú
Son mis ojos, que te miran
No, no es tu silencio
Son mis ganas de escucharte
No, no es tu boca
Es mi dedo que la toca
No, yo no te cielo
Tengo nubes en el pelo
Si, aunque te vayas
No, aunque no vuelvas
Si, tendré más cielo
más estrellas y más bocas
gigantes y pequeñas.
No, que no eras tú
lo sabía hasta el cartero
Más allá de tus amores
poesía era yo.


Manuela Ipiña



domingo, 13 de septiembre de 2015