martes, 15 de septiembre de 2015

ERA



Te hacia tanta gracia
mi colmillo derecho
que no tuve otro remedio
que clavártelo en el fondo.
Me gustaba tanto
tu cara bonita
que no hacía falta
que el sol se pusiera.
Era todo tan bonito
que a veces dolía
porque todo también
era mentira


Manuela Ipiña