jueves, 10 de septiembre de 2015

EL ÚLTIMO POEMA





El día que yo escriba el último poema

en él no se leerá la palabra tristeza

ni tampoco dolor ni soledad,

ni muerte ni amargura.



No estará la palabra

mentira, ni sinónimos

como falacia, engaño o mala baba,

que todas vienen a decir lo mismo.



No hablaré de memoria ni recuerdos

salvo para evocar instantes dulces,

que la vida me ha dado más de los que merezco

y me los sigue dando cada día.



En mi último poema hablaré de sonrisas,

de abrazos y de amigos,

de latidos que tocan

el ritmo de los cuerpos que se aman.



Hablaré de la gente,

de esa gente magnífica que ríe

contra todo pronóstico,

y hasta le planta cara a la miseria.



En mi último poema

contaré que la vida me regala momentos

que merecen la pena, que merecen

matar todas las penas.



Eso sí, será el último, después...

perdonarán ustedes que no cuente

cómo cobro la cuenta a mi pasado

que tampoco hace falta contar todo.


Ana Montojo