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domingo, 8 de febrero de 2015

Tengo un puñado de venas



Tengo un puñado de venas,

unas ganas inmensas

y un cómodo sofá para esperarte.

De ti depende,

hundirnos en las raíces

con el egoísmo de los árboles

o morir esperando en la pena inútil.


Esther Ruiz Vázquez


sábado, 7 de febrero de 2015

He venido a llorar sobre mi tumba




He venido a llorar sobre mi tumba.

Hay olvidos cautelosos

que arañan el cielo

cuando solo queda

el cadáver que se olvida.


Esther Ruiz Vázquez


viernes, 6 de febrero de 2015

Me vigila el insomnio




Me vigila el insomnio,

hay tanta mentira en los páramos de la noche...

No vendo poesía, me dijiste una tarde,

te saltó todo a los labios en esas comisuras insuficientes,

allí donde tú no eras tú.

Tu gran obra de espectros y sombras,

engañada también venía a besarte.

Respira de mí el dolor de estas venas rotas,

mi edad, mi nombre, todo perdido en mí,

todo perdido de mí.


Esther Ruiz Vázquez


jueves, 5 de febrero de 2015

Yo quería un mundo lleno de simplezas



Yo quería un mundo lleno de simplezas.

El olor a maderas,

un pie libre,

la distancia lisa,

el agua quieta,

el labio en el aire,

la risa sin vértigo,

óleos de palabras vivas.

Yo quería eso,

el simple gesto de amarse.



Esther Ruiz Vázquez


miércoles, 4 de febrero de 2015

Nos queda diciembre...





Nos queda diciembre para restar del año los días que no te tuve.

He aprendido a mirar el mar en silencio,

con la pausa de la espuma callada y humilde,

robando a mi memoria las anárquicas ondas, como hace el viento.

Entender o morir, el cojín de niebla matinal sobre el que apoyo mi cabeza,

fresco de tus mareas y mi suerte.

Nos queda diciembre y sus epílogos finales, conclusos de sangre y palabras.


Esther Ruiz Vázquez





martes, 3 de febrero de 2015

Lo que nunca te digo...



Lo que nunca te digo
es el vacío que deja la luz
filtrada por los cristales
de mi ventana
cuando despierto sin tus manos.

Tan débil se siente
el mundo en esa hora,
que tengo que dar aviso
a todos los amantes
haciendo llover mis plumas,
porque nadie puede
falsificar tu firma,
porque solo tú
me abrigas milagrosamente
bajo el hielo de la noche sola.


Esther Ruiz Vázquez


lunes, 2 de febrero de 2015

Ahora que me siento desnuda...



Ahora que me siento desnuda de ti
y camino entre las casas del mundo,
viejas cartas de amor, ya desteñidas
me obligan a contemplar
el cadáver de las flores , sus perdidos afectos.

Ahora que me siento desnuda de ti
en los barrios llenos de gentes
chapotean aguas podridas los silencios,
no hay números en las puertas
que me indiquen la salida del naufragio de sangre.

Levanto murallas que me aíslen de la poesía,
ahora que me siento desnuda de ti.



Esther Ruiz Vázquez


domingo, 1 de febrero de 2015