viernes, 6 de junio de 2014

Cualquier día deberás rememorarme ...




Cualquier día deberás rememorarme

en infinito que rellena este concepto

como límite que tiende al infinito.



Cualquier día temblarás al recordarme

entre la espuma que emblanquece este precepto

y se aleja de la costa en su circuito.



Cualquier día volveré a transformarme

en el satélite que gira, en el proyecto

deseoso de tenerte en todo un mito.



Cualquier día volveré a transmudarme

en albañil que te edifica, un arquitecto

elevando tu estructura en monolito.



Javier Neveo


jueves, 5 de junio de 2014

Mientras paso este tiempo escribiendo estos versos...





Mientras paso este tiempo escribiendo estos versos

los segundos se miran en ciclo sus rostros

en perpetuos espejos

(como voz que regresa al origen del eco

y repite las ondas gritando en el pozo

cual perenne reflejo).



Como cinta que graba mil veces un tono burlesco

da su entrada el embrión del Bing-Bang que termina en otro

nacimiento tan viejo.



Javier Neveo


miércoles, 4 de junio de 2014

He querido comprender entre algoritmos...


He querido comprender entre algoritmos
que me llevan a una roja encrucijada,
como el toro en perseguir la colorada
terquedad que le condena hacia su abismo.

Y he querido comprender el mecanismo
que nos guía a una infructífera cruzada,
como el toro que persiste en la cornada
y sentencia su bravura al fatalismo.

No encontrando solución a mi pregunta
en el siglo en que los sueños se realizan,
seguiremos acudiendo a la llamada

de un torero que nos reta y que apunta
al orgullo de esta "fiera" asustadiza
que se obstina en fallecer en una espada.



Javier Neveo


martes, 3 de junio de 2014

Como un gélido iceberg amenazado hacia su abismo...




Como un gélido iceberg amenazado hacia su abismo

voy sin rumbo entre árticos océanos glaciales.

Mi pasado sobrevive como antártico espejismo.

Soy un gélido iceberg peregrinando por el Barents.



Fui un todo metamórfico irrompible entre milenios,

pero ahora desterrado del regazo de mi madre.

Las ballenas son testigo de la muerte de mi hielo

por el clima y el ozono que despiertan huracanes.



Ya no encuentro ni la aurora boreal en el camino

ni veleros naufragando entre tormentas tropicales.

Soy un gélido iceberg abandonado y peregrino

sin un mapa que me guíe hacia los bancos de corales.



Como un gélido iceberg voy navegando a mi destino

entre mares de tristeza sin auroras boreales.



Javier Neveo


lunes, 2 de junio de 2014

Como un inmenso déjà vu tan peregrino...



Como un inmenso déjà vu tan peregrino
lo efímero y lo eterno se repiten
en el evo de un momento,
pareciendo el infinito un remolino
donde el tiempo es una boca multilingüe
que le grita al universo.

Como un inmenso déjà vu mis pensamientos
estuvieron en las mentes de otras gentes
y de otros mundos,
disfrutando o sollozando en este cuento
donde el fin le impuso el título al comienzo
en el futuro.

Como un inmenso déjà vu sigue la guerra,
sigue la paz, sigue el infierno, sigue el cielo.
Como un inmenso déjà vu crece la hierba
que otros antes le robaron al desierto.


Javier Neveo


domingo, 1 de junio de 2014

Semana dedicada a Javier Neveo




nunca la parálisis viene de afuera




nunca la parálisis viene de afuera


-llámala con nombre propio-

es tuya

es mudez de llanto inerte

(escandaloso desnudo de quizás)


enfrascada caricia al vacío

sostén de cabeza -no de seno-

roto


-ladeada la mirada


cae derritiéndose-


los ojos (óleo caducado)

se deslizan por la piel


lienzo vacuo



Alicia Millán