sábado, 1 de agosto de 2015

PRESENCIAS

              

En el lebrillo de la noche se fricciona la hojarasca de un temblor infinito, que me acuna entre sus fauces. (Bebés agresivos convocan ejércitos, a punto para el combate). Cristales y presencias rasgan la córnea del buey, que se anega de un cuarzo líquido, luminoso. La mirada inquietante de un pájaro mudo atraviesa la ventana de mi cuarto, y lo enciende. Presagios ambiguos en la bisagra del mar. Un horizonte valiente insinúa cobijo. Y los gemelos despiertan lenta-mente: Eros et Ars.


Idoia Arbillaga Guerrero