miércoles, 12 de noviembre de 2014

Soy un atomo



Soy un átomo

que roza tu universo

fusionada en el sueño

conquistado tras la siesta

en el instante preciso

tras el tiempo transitado

por las colinas cargadas

de piedras pisadas

con algunas caídas

tras disipar los escollos

y deslizar mis pies

en el agua limpia.

Somos la materia elegida

que emana

en la justa medida

en el abrazo vencido

en la balanza

de nuestros astros.


Irma Ariola Medina


martes, 11 de noviembre de 2014

Locura por tu boca




Tengo el norte perdido por tu boca

y arde la locura en nuestros cuerpos,

encendidos en tu cuenca 

y dibujados entre nuestras piernas,

temblorosas en nuestra danza

acopladas, mientras mis pechos rebosan

entre tu boca hambrienta

a la pócima de tu desenfreno

conjugando el néctar de tus sorbos,

entre los poros de tu sabia

arrastro mis manos a tu sed

y la sacio recorriendo tu universo, entonces

mar adentro me pierdo,

nos deleitamos entre los sollozos

emitidos en el acordeón de tu grito,

en la PETIT MORTEN.


Irma Ariola Medina


lunes, 10 de noviembre de 2014

Hay nubes...



Hay nubes sin tormentas
otras las viven de lleno
son espejos en la mirada
del transeúnte despistado
que observa la vida
sin prisa
para avistar
su reflejo nuevo
en la perífrasis renovada.


Irma Ariola Medina


domingo, 9 de noviembre de 2014

Semana dedicada a Irma Ariola Medina




Cosa de titanes




El peso del cielo no tiene que descansar

sobre nuestros hombros.

Eso es cosa de titanes.


Regálame un te quiero

y no escatimes besos pequeñitos

mientras escucho los latidos de tu corazón.


Y ahí, sí.

Ahí, seremos los únicos dueños de nuestros sueños.



Antonio José Royuela




sábado, 8 de noviembre de 2014

Timador




Nadie mejor que tú

sabe vivir una existencia camuflada.

Cual camaleón,

cambias el color de la piel

a la espera de una presa incauta.



Hay quien dice que tras tu irreverencia

se esconde la llama del infierno.

Pero para otros, algunas de tus obras

son parte viva de la historia sagrada del creador.



Nunca serás un héroe adorado

ni tan siquiera,

un Casanova de éxito

aunque te guste alardear de ello.

Pero habrás dejado una huella

que el timado nunca olvidará entre sus secretos.



Antonio José Royuela


viernes, 7 de noviembre de 2014

Última voluntad




De ciertos paisajes

atesoro su naturaleza salvaje,

el dibujo de sus cuerpos desnudos en mis pupilas,

y el marco de mis manos

como criaturas intrusas

adaptándose a los requerimientos de la piel.



A ellos

les debo el gusto

de ascender por los recios soportes

de unos muslos hasta el pubis

en el titilar de la vorágine,

como si de un arquitecto se tratara,

o de explorar desde mis labios

la lenta supuración de los senos

en el huracán que crece cerril

bajo la sumisión carnal que ello conlleva.



Así, cuando los vestigios de ese lenguaje

regresan a mi memoria,

me invade la nostalgia

de haber profundizado hasta límites

donde lo prohibido estaba exento de culpabilidad alguna,

como al leer una carta de un amor antiguo,

sabiendo que ya no te ama.



Y es entonces

cuando mi última voluntad

trata de encontrar un nuevo paisaje

en aquellas ventanas donde vislumbro

un haz de luz.


Antonio José Royuela