miércoles, 12 de octubre de 2016

No más



Ya no me importas; poeta.

Tú que dibujabas dianas solo para demostrarme que eras el único capaz de darme en el centro y agrietarme todo lo de alrededor.

Eras el único capaz de tocar un punto y activar el resto; poeta.

Me hacías cosquillas para verme sonreír porque me provocabas más lágrimas que sonrisas; las mentiras; los desplantes; las ganas inacabadas; mis noches a solas; tus noches con otras; borracho y perdido; según tú.

Bebiéndote las deudas que tenías conmigo y saldabas con ellas.

Tú que pretendías olvidarme cada noche y sin embargo; Yo aparecía con la resaca. No quise más; poeta.

No quiero más.

Ahora la única que dibuja dianas soy yo, y no encuentro mi centro para darle.

Está todo tan agrietado que no me encaja ningún puto dardo.


Débora Álvarez



martes, 11 de octubre de 2016

¿Desayunamos?



Me levanto por la mañana con un hambre voraz; con unas ganas inmensas de comerte.Igual que una leona que busca con ansia una presa para dar de comer a sus cachorros.

Me apetece estrangularte; morderte cada extremidad;

el cuello hasta desangrarte y que te rindas.

Prometo lamerte las heridas. Rugir; rugirte en un intento de pedirte más.

Devorar hasta el último espacio de piel.

Despeinarme la melena pero seguir en guerra.

Agárrame las muñecas para que no pueda clavarte mis uñas en la espalda.

Prometo arañarte sino. Siento tu latido intenso; el calor; el hambre; las ganas; la sed.

Y ahora eres tú el que me tiene como presa.

El que ruge;

el que quiere comerme.

Y pretendemos alcanzarnos el uno al otro.

Y corro.

Y corres.

Y nos corremos.


Débora Álvarez



lunes, 10 de octubre de 2016

De caza



Siempre hemos sido animales de selva; siempre fuimos indomables si se trataba de nosotros.
Hemos intentado tantas cosas que nos limamos las uñas de tanto correr. Nos dimos más oportunidades que vida y así perdimos cazarnos el uno al otro.


Débora Álvarez



domingo, 9 de octubre de 2016

Semana dedicada a Débora Álvarez
















MI CORAZÓN




Mi corazón es la ciudad de las tristezas eternas.

Sus cipreses murmuran una elegía,

sus fuentes lloran la muerte de algún amor.

La Luna, reflejada en sus mármoles, evoca legiones de sombras blancas.

Por doquier se amontonan las ruinas con sus coronas de ortigas.

Mi corazón es un titán precipitado en el polvo.

Piedras gigantescas, columnas colosales, muros ciclópeos,

huesos de un alma vencida por los rayos del cielo

y aniquilada por las maldiciones de Cupido.


María Dubón



sábado, 8 de octubre de 2016

UNA PALABRA TUYA




Es el miedo asociado a la herida

que todavía sangra al menor roce

el que aún sigue devastando cada célula

que el corazón confiado expone.

Llorar cuando todavía una sola palabra mata

y otra tiene el poder de redimir del dolor.


María Dubón



viernes, 7 de octubre de 2016

ME VOY




Me iré,

no hoy, ni quizás mañana,

pero me marcharé.

Un día volverás

y la cama estará vacía.

Buscarás una explicación,

la clave de mi huida.

No indagues,

siempre me voy.

Carezco de raíces

y cualquier viento me empuja.

Aquí, allá, ¿qué más da?

No hay destino.


María Dubón