martes, 10 de enero de 2017

Son las 4.30 de la mañana...



Son las 4.30 de la mañana...siempre son las 4.30 de la mañana.

No es ayer ni aun es hoy. Hora de jazz. Hora de andar en sueños. 

Siempre son las 4.30 de la mañana, cuando me pongo a meditar. 

Mis obras siempre son de las 4.30 de la mañana...acaso esté por nacer un poema.

Pero no será mio.

Siempre son las 4.30 de la mañana, mas hoy, ha comenzado a llover



Susana Inés Nicolini