miércoles, 22 de febrero de 2012

Un hombre con un fusil en la mano





Un hombre con un fusil en la mano va por su camino
encuentra una mujer y la penetra
también con el fusil la penetra
no sé sabe si saldrá con vida
y si lo hace ya no será bienvenida en casa.

Un hombre con un fusil en la mano
desciende la colina
se acuerda de su descarga de esperma
de su gran fuerza inimitable
de la advertencia que ha enviado al enemigo.

El hombre
se relame los labios, se sabe satisfecho
se acomoda felizmente la mochila
y sigue su camino.

La tierra, enrojecida, delira esa mañana.



Rosa Silverio


1 comentario:

Ángeles Fernangómez dijo...

Genial eso de "también con el fusil la penetra" (como recurso poético, claro está, faltaría más).
Besos