domingo, 15 de julio de 2012

Señores de Barro




Ciegos damos pasos y tomamos decisiones
mudos intentamos dejar presencia
sordos a toda señal

los ancestros parecen mirarnos
las palabras quedan en tablillas fijadas
y el eco se nos pierde entre tanto ruido

luces y sombras proyectadas en tiempos
que se revuelven y se enroscan
en su propia maraña de voces

y aquí vamos entre el ayer y un sueño
confrontando realidades alternas y relativas
eclécticos señores de barro
intentando dar cuerpo
a un pensamiento a un sentimiento humano.

Pulsos que se descuelgan del espacio
algunos los ven
algunos los escuchan
algunos los proclaman.



Elisa Alcántar Cereceda


5 comentarios:

Lichazul dijo...

Gracias Fernando!!, ha sido una semana llena de emociones para mí
compartir letras con quienes leen tu espacio es una oportunidad impagable para quienes publicamos en la web.

Abrazo grande para ti desde este Chile invernal

Mavi en blanco dijo...

Enhorabuena por esta experiencia donde tus poemas cruzaron algo más que el océano.

Tenerte cerca y muy presente en nuestra querida España.
Un abrazo de una alicantina.
Mavi

Prudencio Hernández Jr. dijo...

Bastante cruel este poema con la creación...ésta es una vieja creencia inducida por la religión que del barro venimos..al barrio vamos..y después al barro de vuelta...Pero en realidad venimos de todas las cosas..Sé que es puro simbolismo..y se piensa que el barro no piensa..es mudo..ciego y sordo..pero solo es una percepción terrenal..y como dices todo lo que da vida esta colgado del espacio. La creencia de Unamuno

Lichazul dijo...

MAVI
PRUDENCIO

Muchas gracias, sin duda no hemos avanzado más que unos cuantos granos de arcilla histórica para el paso de los titanes celestes

abrazoooo

Miguel Navarro dijo...

Somos percepción, sentimiento, expresión pero no más que otros y otras que antes también fueron: percepción, sentimiento, expresión, piedras que el camino sustenta y que, a su vez, lo sostiene. ¿Titanes celestes? ...Sólo piedras, arcilla, carne fecunda, sangre y savia, promesa del porvenir.
Me gustan mucho tus versos. Gracias por ellos.
Miguel Ángel