domingo, 1 de julio de 2012

La noche comienza como una protesta,



La noche comienza como una protesta,
indomable
y se inflama como la luz del neón
que no parpadea.
Es una furia eléctrica, de estrella,
o de labios que no encuentran su aliento;
es un agónico folclore
que danza y danza
como un fuego fatuo
que quisiera incendiar esta ciudad.

Poesía
es la fiebre lapidaria
cuando el verso tiende un puente
que se ahoga bajo el mar.



Marcos Callau


2 comentarios:

Clementine dijo...

Qué difícil es esto que haces, Marcos, y qué fácil parece al leerte. Un beso, ilustre poeta.

Laura Caro dijo...

Magnífico poema de Marcos. Gracias por compartirlo.

Un abrazo.