sábado, 30 de junio de 2012

Lo terrible



Las cosas no perduran.
Esto es lo terrible.
Este mundo avanza o retrocede, loco.
Esta sociedad tiene prisa en el terror,
demasiada urgencia en todo lo inútil
y lo más terrible
es que las cosas importantes
no perduran, no acosan,
no apremian.

No hablo del corazón.
Pero me dices que vayamos al río,
para bañarnos desnudos,
para amarnos en el agua.
Y escucho estas palabras
el mismo día que sentencias
la falta de sentido
que tiene estar unidos.
Y no hablo del corazón.

Lo terrible es que nadie envidia
la quietud de las montañas,
los perpetuos paisajes
que no ha tocado el hombre,
la solidez de las piedras.
Sí, los años también erosionan
las cumbres que resisten.

Yo solo deseo la pequeña piedra
que tarde cien años en desaparecer.
Demorarse en lo esencial
puede ser una victoria.



Marcos Callau


2 comentarios:

Clementine dijo...

Cuánta razón tienes, Marcos. Ojala nos demorásemos más en las cosas realmente importantes, aunque no todas ellas acaben en triunfos. Besos.

Laura Caro dijo...

Profundo y certero poema.
Yo también creo en ciertas eternidades...

Un abrazo.