miércoles, 27 de junio de 2012

No recordar



Lágrimas opacas empañan,
desde mi ventana,
la mañana en que el maestro
esculpió los ojos ante el infierno,
ese día en que el hombre
decidió sentarse a pensar.


Pero pensar, quizá,
es la solución que llega
demasiado tarde
cuando hoy siento al mundo
bajo una cúpula de Brunelleschi,
encerrando una gran pantomima.


Mi deseo sólo es
una ciudad bajo la lluvia,
o un Leteo
que me dirija a aquellos días
desde cuyas orillas,
el recuerdo,
es animal invisible y despeñado
en la galerna de cataratas imposibles.



Marcos Callau


3 comentarios:

Mery Larrinua dijo...

Que sera mas triste, no recordar o no desear hacerlo?
hermoso poema!
un abrazo

Clementine dijo...

Pensar o no pensar, eterna y difícil elección. Precioso, Marcos.

Laura Uve dijo...

Precioso. Un tema que da de sí... olvidar para vivir.

Me gusta esa referencia a Leteo, uno de los ríos del Hades en el que beber de sus aguas provocaba un olvido completo.

Los griegos creían que se hacía beber de este río a las almas antes de reencarnarlas para que que no recordaran sus vidas pasadas.

Bonita referencia mitológica.

Besos!!