viernes, 12 de diciembre de 2014

Eres





Eres bronce como mi pueblo, brioso como mi gente,
dulce y sabroso como el alfajor…
de sentimientos blancos como los volcanes;
leal a tu palabra y fiel en el amor.


Ante las tempestades siempre sonriente,
cantas a la tristeza con versos de una canción;
cómplice de mi poesía, te llevo retenido en la mente,
como lujuriosa tentación.


Tallo tu rostro en un retablo, para admirarte de día,
suspirarte en un rosario de anhelos,
adorando tu anatomía, en la madrugada fría.

Bebo tu savia alimentándome de tu verdor
porque eres como yo: madera y follaje;
romántico mexicano, en el amor, eres el mejor hacedor.

Te llevo tatuado en mi vientre como el águila al nopal
y aunque el viento me lleve lejos,
más allá de las fronteras y el mar…


Evocado a lo lejos en el reflejo de la eternidad,
estarás en mí viviente, como único dueño de mi sabor.


Victoria Falcón Aguila