viernes, 30 de enero de 2015

Estepa




Una estepa me involucró en un camino
que no quería recorrer.
Un camino que me hizo dudar
de mis pasados -encontré varios-

Pero no debía incordiar mi paso,
quién mejor que yo para dejarme libre.
Entonces la sola vista de la libertad me retrajo de nuevo.
La retención y la libertad.
Las corrrientes en condena y la soltura en calibre.
Soterro la escena en la que el corazón arde...

Y es que no sé los motivos de que arda,
si por querencia a otros o compasión de sí mismo.
Flamígera su ira, el corazón vendrá por mí.
Aun no he salido de la estepa.


Cleofé Campuzano Marco