viernes, 16 de enero de 2015

La nuncamás





Alguien dibuja su rostro con palabras

y con silencios borra sus contornos:

la diapasón, la diminuta, la que siempre

habita en otra parte, la etiqueta en blanco,

la ultramar, la que bosteza, la esternón

de rara avis, la rara flor decapitada,

la indecible, la que no puede pronunciarse

sin grave daño para el tímpano,

la silla muerta, la portezuela que se abre,

la caballito de río, la medusa sin su balsa,

la torre rayada por la herida, la vampira

emocional, la temor a despertar sin ella,

la irreal, la neutra, la improbable,

la perdida, la insincera, la vetetúasaber,

la síperono, la cucharilla de caviar,

la que habla en la noche, la viajera

de la palmatoria encendida en pleno día,

la muertaenvida, la fugaz, la inconsolable,

la todoespoco, la odiosa, la sinnombre,

la que amanece, la que llora, la que llueve,

la dulcísimo veneno para muertos,

la nomedigasmás, la yaquéimporta,

la sombrero de copa, la estrellita de franela,

la todas estas cosas y otras que no digo.

Alguien dibuja su cuerpo con mentiras

y con verdades rehace sus contornos:

la besabien, la nuncamás, la purasangre,

la diapasón, la diminuta, la que habita

en todas las mujeres y en ninguna.

En todos los poemas y en ninguno...




Alfonso Brezmes


1 comentario:

Javier Castillo dijo...

cuanto la quiero.
mucho,
desde el principio
hasta donde no hay final