viernes, 21 de enero de 2011

Nada es perfecto, tan sólo el silencio.




Nada es perfecto, tan sólo el silencio.
Esa sima infinita que me espera,
esa imposible grieta,
esa oscura oquedad que me reclama.

El silencio es azul,
agua dormida en estanques del alma.

El silencio nos habla
con el rumor del viento,
con la caricia suave de las olas-
esa caricia siempre repetida-



Descifrar el silencio,
reconocerlo en medio
de las palabras huecas,
escondido
tras la sonrisa tímida o la mirada esquiva.


No hay más voz que el silencio
cuando todo se aplaca,
y los dioses se sientan
en el filo desnudo de la luna
y dejan que la brisa,
desordene ,sin pudor, sus cabelleras.



Marisa de la Peña


3 comentarios:

Arruillo dijo...

Qué importante es el silencio para que podamos oirnos a nosotros mismos y luego ser capaces de transmitir lo oído -que es donde está la dificultad-. Bello poema.
Un beso

Laura Gómez Recas dijo...

"... esa caricia siempre repetida."

:o) versar al silencio y decírle azul.

la-de-marbella dijo...

El silencio es el lujo de la sociedad actual. Silencio deseado y logrado es similar a un bocado del mas exquisito manjar que uno pueda desear.Para mi el silencio es negro en positivo.