sábado, 25 de enero de 2014

EL DRAGÓN QUE EMANABA AGUA ( IV y V )


IV

Cuando te vi
por primera vez
tuve miedo
eras un árbol gigante,
un Icob,
a punto de desmoronarse
por la tala de la vida.
fatigada
huí,
pero acabé
aturdida
en la boca
de tu bosque.

V

Abría la ventana
y el olor
a tomillo
contaminaba
mi romero

De dónde procede
su aroma
por qué destiñe
mis plantas
con su melancolía.


Lluisa Lladó