jueves, 15 de septiembre de 2011

GENERACIONES



Antes de morir, mi madre dijo mamá, ven
mientras me miraba sin verme;
yo dije mamá, quédate
abrazando su cuerpo diminuto
envuelto en pañales y olor a talco;
mi hija dijo mamá, no llores
y me acarició la cabeza consolándome.

Cuando mama murió, durante unos segundos
no tuvimos muy claros los lazos que nos unían
no supimos quién se había ido
y quién se había quedado
ni en qué momento de nuestras vidas
estábamos viviendo
o muriendo.







Ana Pérez Cañamares






2 comentarios:

Laura dijo...

Muy bonito.

Mery Larrinua dijo...

Un poema puro, con mucho sentimiento!
un abrazo