miércoles, 12 de marzo de 2014

Me tiemblan los dedos




Me tiemblan los dedos

y se me amontonan

las palabras.

Vuelve otra vez

esa mirada.

El iris negro

sorprendido

en la cabalgata

de las cafeteras

amarillas.

Otra vez esas manos

de escritor.

Vuelves a mí

como los raíles

de un tranvía

cargado de libros.

El sueño

es

recordar

tu

voz.

Desear tu voz

en la mesa de mármol blanco

donde los niños

rompen sus dientes.

T    V

       U O

           Z.



Fernando Vallejo Ágreda