sábado, 16 de enero de 2016

"Partis"



Un maremoto de incongruencias que se adentran en un sueño. Una pesadez. Un sentir los pasos de una vida pisando, dejando huellas sobre la espalda del espejo.


Un Oceano de verdades –o mentiras- o verdades que abruman las palabras que quieren salir y no salen. Una estrechez de pensamiento. Un no saber que decir. El caleidoscopio de los insomnios que se enciende, y se enciende –y jamas se apaga –


Mudez de mis manos para gritar que la sombra es sombra. Mudez de mis sombras para gritar que mis manos no son garras. – Equivocos en mí – Una nube de niebla lleva mi mente a un sueño, y la vida fluye alli. Y mi nacimiento rompe olas de un Oceano hecho centro.


Pasion.


Pasion me has pedido – aun lo recuerdo- Mis manos llueven las aguas que desde el principio eran tu verbo. Dame tus pechos luz, Mujer. Dame tus pechos lumbre para encender la chispa inquietante del abismo. - Y no digas mas -.


Nunca mas las mañanas esperaran que el alba les de la pasada.

Nunca mas las noches esperaran que la Luna les de la pasada.

Mi carne inmóvil, espera la certeza del disparo que mis manos no pueden.

Mi herida eterna, espera la costura que el presente tampoco puede.

Cómeme.

Mascame.

Creeme.

O hazme el Cristo mas pagano de toda la creencia de tu carne.

Mi sangre se vierte a mares, Mujer.

Mi sangre se vierte a mares en los ensueños de tus partes.

Agua

Bendita

La que fluye de tus mares.

Sangre

Bendita

Las que sangran tus verdades.

¡Apartate de mi, Mujer!

Apartate de la carne que encarcela tus desquicios.

No llores entre mis manos en jarra. No llores entre mis ojos partidos.

Tus aguas se han separado en Limbos. – A cada quien lo suyo, a cada quien lo suyo –

Dejame partir, como en deshielo. Como en ensueño. Como en delirio.

Dejame partir. Y no sientas que no estoy. Ni que me fui. Ni que me he ido




Germán Valva