miércoles, 8 de junio de 2016

Me miras




Me miras

y desaparecen los laberintos.

Los trapecios de barro

abandonan mis ideas y costumbres.


Me besas

y la luz ya no es de piedra o rio,

vuela en su infinito,

para alumbrar las estrellas que te nombran.


Me tocas

y en mi alma nace una mariposa de magia y fuego,

encendiendo mis suspiros.


El abismo

es un segundo sin las rosas de tus manos en mi cuerpo,

una tarde sin tus besos,

una alegría no consumada por tu abrazo.


Busco tu aliento

en cada centímetro cúbico de aire;

aparto el Amazonas

que me separa de tu oxígeno.


Y llegan a tí las nubes que inventé

en la piel de mi espalda para estar contigo.


Te quiero como recuerdo y futuro,

desde el núcleo de mis sueños,

donde te esperan mi boca y mi delirio.



Laura Villanueva