lunes, 20 de junio de 2016

Nido de gusanos



Dejadles.

Ya vienen. Ya crecen dentro de mí.

Ha llegado la hora de

pagar mis deudas:

todo amor dado,

todo amor recibido.

No os preocupéis.

Abridles.

Abridles ya las puertas.

Dejadles

que devoren mi templo,

que arrasen con este pecho de limo,

con este vientre de fango.

Dejadles

a los seres vermiformes

que sean la plaga que anegue mi cuerpo.

Dadle al insecto

Lo que es del insecto.

Dejadles,

ya es tarde,

Sabía desde el principio

el precio de nuestro pacto.

No os preocupéis.

Ya vienen. Ya crecen dentro de mí.

Ahora mi cabeza es:

liquen y musgo;

Mi corazón,

el corazón de hombres y mujeres

que quisieron gobernar

todo aquello indomable,

es un nido de gusanos.


Adrián Flor