jueves, 22 de septiembre de 2016

La noche




Ya llegas con tambores enormes de tiniebla,

con largos lienzos húmedos y manos olvidadas,

con hilos que deshacen en aire la mañana,

con lentas galerías y espejos empañados,

con ecos que aún ocultan lo que ha de ser voz." (José Ángel Valente)



La noche se resume en una sucesión de lentas galerías,

de estatuas apresadas por la escarcha.

Los espejos nos devuelven todo un mundo en su concavidad

y yo dudo, frente a ellos, sobre la orilla cierta de lo deforme.

Ya no creo en el silencio del fuego, no resulta complicado arder.

Al menos las aguas traen consigo una forma de verdad,

un cúmulo de cristales donde recomponernos.

Las ratas beben miel en los callejones,

los mendigos se alimentan luego de su carne.

Resuelvo las calles de ventana a ventana

pero no hay misterio ni dolor que nos sorprenda.

Tarde o temprano caerá la noche y con ella las mismas bóvedas,

el mismo abismo, los mismos puentes…



Javier Fajarnés Durán