viernes, 7 de febrero de 2014

Poderosamente vulnerable





Me descubro sonriendo de medio lado tras pensarte



Tú no lo sabes

pero yo si se

todo lo que ese pequeño gesto esconde



Cuando a mi órgano bomba le da por hacer horas extras

así, sin venir a cuento

inyectando fuerza y borrando el cansancio



Cuando la noche es un regalo que me acerca a tu cama

aunque sea solo a través de palabras que cierran el día

abriendo la posibilidad de ser uno mismo desnudo, por fin, de teorías



Cuando solo pienso en las ganas que tengo de sentir

el roce despistado de tus dedos mientras caminas



Cuando tengo que darle un segundo tras otro la razón a Einstein

porque los días que faltan para volver a verte,

se alargan desde que descubrí que tú, también, me miras

que en algún sueño nos pusimos de acuerdo

para despertarnos mutuamente

para sacudirnos por un tiempo indefinido o limitado, no importa

la soledad tan llena de gente murmurando

para llenarnos de gritos al cielo

para enredar las sábanas y devorar las ganas

para que me desvistas de sombras

y con tus besos

dulces

me cubras de luz.



Porque me siento poderosa cuando te hago temblar

al confesarte todo lo que te haría “si tú me dejaras”



Porque me siento vulnerable ante tu cariño que me desarma



Recógeme entre tus brazos

prometo aferrarme a tus piernas

cabalgar contigo

devolverte con intereses el oxígeno que te robe en cada beso

recuperar tu sonrisa

la de verdad

esa que duele cuando te la arrebatan



Pero sobre todo

prometo ser yo aunque te asustes

es bello sentirse frágil de vez en cuando

como me siento yo misma desde que sé

que tú

también me miras.



Tania Evans