viernes, 28 de febrero de 2014

EUFORIA EN PLURAL




Domingo peltre.

La primavera en mi barrio
se llama olvido,
no encuentra las hojas caídas
detrás de la ventana
ni los brotes despertando
al sol de la mañana.

El viento gime gris,
pone el dedo en la llaga del tejado
y naufraga sin saberlo.

Tomo la carretera que lleva al sur.

El día se vuelve noche,
la noche me pega en la cara,
los besos juegan a la rayuela en las veredas
y desde los escaparates
un paisaje de origami
me perfuma la piel.

Euforia en plural.

Poesía en intento de fuga:
cruza la calle,
hurga entre los escombros
de metáforas azules,
rescata un verso rehén de mis plegarias
y dobla la esquina.

Tu poema de amor
se desnuda en mis labios
baja por el perfil de la soledad
sin guantes
te atraviesa la mirada
y en la mirada, llueve.

Grita un silencio
con los ojos cerrados
en el umbral de tu historia,
emerge señorial
desde el relieve de mi tiempo.
Nadie lo escucha.

Foto en sepia en la última estación del amor.

Cuando ya no sea nombre en tu boca
abrazada a las nervaduras de mis huellas,
tu voz interior regurgitará mi canto
y sabré que anidaste en mi alma
para siempre.



Sandra Graciela Gudiño