jueves, 2 de octubre de 2014

INGENUO




Creí que, como el mar

una noche de verano, tu sonrisa

me invitaba a sumergirme

(únicamente

a mí)

en tus aguas

profundas.


Pero salió la luna

y vi la playa llena

de exhaustos nadadores.




Karmelo Iribarren