viernes, 13 de febrero de 2015

LAS RUINAS DEL PARNASO



Me desperté una noche blanca y ciega

Y tenía un sudario por pijama,

Mire a mi compañero,

yacente a mi lado, él,

Y también descansaba en su mortaja.



Abrí el balcón, crujió,

la calle en pleamar se desbordaba.

Las ruinas descolgaban del alero:

Europa era un escombro,

Resquebrajaba el gótico,

Bogaban con la vara de laurel

Los sabios griegos en medio de la debacle.



No llegaron auroras boreales

Desde el norte, sin aire,

Y comprendí que el mundo era un cadáver

Y los hombres, inertes

Ladrones de cuerpos.


Marta Domínguez Alonso