sábado, 14 de febrero de 2015

OBLICUIDAD DEL RAYO DE LUNA




Y sucede que es noche

de luna enamorada,

Que en líquidos metales

se deshoja, sucede

que en esta noche aciaga,

se devanan los hilos

de una araña-y caemos

presos como insectos-.

Titilante rumiar

-de las estrellas transformando el cielo-

en un constante guiño

de ojo izquierdo.

Titilar de la estrella

Que hace guiñar al cielo.

La infancia es un presente

Destilado en pasado,

Confundimos el céfiro

Por cierzo, al mecer

En danza los hinojos.

Empleamos el vientre por

Pesebre viendo crecer los frutos

Y al final,

la muerte

Y Cuando llega,

Esperamos más,

Y es solo un instante

Una franja invisible

Que cruzamos cual funambulistas.


Marta Domínguez Alonso