domingo, 8 de mayo de 2016

ÁTAME





Átame

con los brazos a tu pecho,

que la distancia

entre tu piel y la mía

se mida

en gotas de sudor.

Cuéntame

los lunares de la espalda

mientras

te hundes en mis entrañas,

sujetándome

con caricias.

Escríbeme

poemas con la saliva

de nuestras lenguas enredadas

y recítalos

cuando recuperes el aliento.

Susúrrame

canciones al oído

a ritmo de gemidos.

Supera

la altura de todos mis vuelos

con tus alas.

Enamórate

de mi libertad

y consigue

que quiera

compartirla contigo.


María Guivernau