sábado, 7 de mayo de 2016

LA JAULA



El miedo

es la jaula.

Los barrotes,

cada una de las veces

que te negaste un deseo.

Crees estar a salvo

pero

la mirada al otro lado

te atraviesa,

como ese primer rayo de sol,

cada amanecer.

Y el pecho se agita,

galopa el latido,

fuerte,

inyección de pura vida

recorriéndote

las entrañas

en forma de descarga eléctrica.

Parpadeas.

Las pupilas siguen

clavadas en ti.

Una ola de calor

te sacude

entre las piernas.

Sujetas con fuerza

la llave dentro de la cerradura.

Sopla el viento.

Una vuelta, dos...

Se abre la puerta,

acaricias las alas en tu espalda,

entumecidas,

y te asomas al vacío.

Alzas los ojos al cielo,

contienes la respiración.

Saltas.

Y la jaula

desaparece

al emprender el vuelo.


María Guivernau