miércoles, 24 de abril de 2013

heri DAS






Hay heridas que no deben cicatrizar.
Hay dolores que no se pueden escribir.
A veces hay que coger
la poesía por el cuello,
acariciarla con suavidad,
como si de una amante se tratara,
y, luego,
firmemente,
estrangularla.


Amelia Díaz Benlliure


1 comentario:

José A. Socorro - Noray dijo...

A pesar de todo, querida Amelia, la poesía continúa siendo una arma cargada de futuro.

Un beso