viernes, 25 de julio de 2014

De “La lucidez de Esquizo“ ( II )


VI


De atrás de las mil rayas que me salvan

me miran tus dos ojos y me temen,

a qué temes, imploro, a qué temes.

¿Es acaso a mi mano con su pluma

(la que rayas dibuja

para crear la selva

de arañas que protejo)

o acaso es a mis ojos, pobres ojos de humo,

(los que no ven ni pueden

porque no saben dónde

es realidad ahí fuera)

o a mis pies que descalzos no andan siempre

(porque no pisan nada

y si no vuelan caigo

pues no apoyo ni piso)?



-Sé a qué temes –



Temes a cada trazo incomprensible,

a cualquier tono nuevo en mi paleta

a aquello que no puedes rotular ni apropiarte

porque no lo comprendes y no nombras,

porque no bautizaste

a nadie, más allá de tu “cordura”

de tu cordura mansa,



de tu pobre cordura

de capital hazaña,

que volar te prohíbe.



-Sé a quién temes –



Le temes a ESTA URGENCIA

a ESTA URGENCIA de ti que en mí pronuncias

a ESTA URGENCIA de todo

que a todo desafora:

temes en ti mi urgencia de ser libre.



Graciela Zarate