martes, 15 de diciembre de 2015

Cape Cross (Namibia)





El aislamiento es como este hotel

de muros gris lavanda, desolado

fuera de la estación vacacional.

De repente sentimos

un deseo imperante de escribir

a los viejos amantes: la memoria,

el desaliento de la lejanía,

el olvido que encierra una postal

desde una playa atlántica con niebla,

chacales y preguntas silenciadas.



Más allá los desiertos, el hedor

de colonias de focas en la costa

donde los portugueses dejaron una cruz.



Poco más queda de los navegantes.


Verónica Aranda