martes, 8 de marzo de 2016

Afuera llueve...



Afuera llueve

y me hace ver

que siguen quedando

días en los que somos más culpables

que testigos,

lunes distintos

disfrazados de Domingo,

con más tormentas

que nubes de algodón.



Aún nos quedan

un par de acordes en la muñeca

y algún que otro

pedazo de estribillo

se nos queda atrapado

en la garganta;

porque no todas las resacas

iban a traer malas noticias

y algunos sábados tan sólo quieren quedarse.



Escucho que habrá que hacer algo

para resistir,

que habrá que pelear,

que remangarse,

me dibujo una franja

bajo los ojos

(con aquel pintalabios

que habías olvidado

en la mesilla),

y saco el hacha del baúl

para bajar a la arena.



Pero es que ahora no te veo

por ningún sitio.



Afuera llueve

y había pensado en olvidarte,

pero joder,

que mejor momento

para pensar en ti

que cuando el cielo también llora.


Carlos Quintas