domingo, 13 de marzo de 2016

Tengo Un paracaídas...



Tengo un paracaídas

con forma de corazones,

ruido de risas

y calor de reuniones.


Tengo un bote salvavidas

alrededor de una mesa

con unas cuantas botellas vacías;

e ilusiones que en las sillas

van descarrilando

de distintas formas por las vías

que pretenden que dejemos

de celebrar nuetros errores

o manías.


Brindaremos por los cuentos

que nos van a dejar

sujetando el aliento,

porque sólo queremos

ser expertos

en el noble arte

de soñar

y estar despiertos.


Tengo un paracaídas

sin pretenderlo,

sin pedirlo,

sin soñarlo.


Tengo un paracaídas

para todos esos días

en los salto

sin pensarlo.


Carlos Quintas