jueves, 10 de marzo de 2016

Hazme un otoño en tu alcoba...



Hazme un otoño en tu alcoba

me susurraban las caracolas

que había robado en tu pecera.


Ata el amor hacia fuera

que así nunca estarás sola

con los sueños que te roban.


Y brindarme,

aunque suene contradictorio,

por violines que haces sonar

en los días aleatorios.


Me cuesta olvidar

que el verano va de antojos,

y a lo mejor solo quieres llover

por volver a oler tierra mojada.


Eres sencilla y de huevos con patatas fritas

eres de chocolate y chaqueta a las siete y media,

de prestarme inspiraciones

de extrañar

de morderte el labio

y de volar sin despegar los pies del suelo;

pero eso tú ya lo sabes.


Hoy te he visto

y te he mirado con esa cara de:

"todo-lo-que-escribo-habla-de-ti"

y tu me has sonreído igual que siempre,

"como-si-no-fuera-contigo".


Lo único que puedo hacer

es que aún sabiendo todo de ti

prefiero suspenderte

y a ver si así vuelves en Septiembre.



Carlos Quintas