miércoles, 22 de julio de 2015

Rociamos de vino



Rociamos de vino

el aliento

para bebernos a tragos.



Allí en el cielo,

entre las estrellas,

fuiste alzando mis alas

entre tus brazos.



Despegamos al infinito,

sorteando las nubes

entre palabras,

silencios

gemidos

caricias

ternuras…

Sin vértigo

fuimos aterrizando.



Después,

la suave brisa

de tu voz

envolvió mi alma.


Ana García Briones