viernes, 26 de febrero de 2016

No temeré a los truenos y relámpagos...



No temeré a los truenos y relámpagos,

terremotos y huracanes de este mundo.
No temeré a la sequía de tus desiertos,
ni a los días sin lluvia saciante.
Y aunque de tus ojos caigan torrentes de lagrimas,
y en tu mapa haya agujeros de dolor…
Yo me comeré los cataclismos que te invaden,
y me beberé las aguas putrefactas que te ahogan.
Haciéndote mía en este universo confuso,
y paseando nuestros corazones por el infinito edén.



Roberto Vivas Sanz