sábado, 20 de febrero de 2016

RASO



Con los dedos gastados de apretar,
avanza incomprensible el frío.
Conoce las fisuras
donde anida el abandono,
y allí regresa y se hace fuerte.
Luz tullida incapaz de romper la oscuridad.
Demasiados días sin lluvia en la tristeza de los paraguas.



Nicolás Corraliza