lunes, 6 de marzo de 2017

Tristeza



Tristeza que me visitas, que no me quieres dejar;
rebuscas, rebuscas firme...y matas, me matas lento.
Persistente compañera de tanto y tanto desvelo
que debajo de este cielo ha de soportar la esfera
de una mente vagabunda por pisar en nuestro suelo.
Mariposa de alto vuelo, nací para verso ser
y me resisto a caer en las garras de otro anhelo.
Pero mi alma cansada ya no puede con su azar
y necesita nadar en la raíz de otro velo.
Pero tengo miedo, miedo, de enamorarme y perder,
de sufrir el desespero de crueles tentaciones,
que me absorba el cenicero de tantas, tantas traiciones.
¡Ay tristeza, ya lo ves!...
Habrás de permanecer victoriosa, permanente,
en mi desolada frente, mientras mi vida demente
se arrastra hacia la corriente del vacío del sin ser.



Mª del Carmen Elvira Azparren