sábado, 6 de septiembre de 2014

Sentado en una esquina





Sentado en una esquina

veo caer la tarde

como reflejo pardo

de la luz en la charca.



Aquel espejo roto

no guarda tu figura,

distorsiona la estancia

y me roba el aliento.



Hoy tampoco ha llovido,

las nubes no se asoman

a este infierno de tierra,

solo el azul del cielo.



Sentado en esta esquina

no quiero resignarme

a dejar mis palabras

vagar en soledad.



Quitaré a mis cristales

el moho y la tristeza,

los lustraré de nuevo,

abriré las pupilas.



Tal vez mañana sea

de nuevo primavera,

tal vez la lluvia llegue

a empapar mi camisa.



Entonces correré

para calmar tu llanto,

llenarte de poesía

para matar tu sed.



Pedro Vera