martes, 18 de octubre de 2016



LeCCCiones

(Que no elecciones)

Cursos CCC de la vida,
no hace falta matrícula, ni tragarnos caras clases,
ni un curriculum,
ni siquiera pasta (por una vez…).

Te lo puedo impartir en tres pasos sencillos:

AMA,
como si jamás fueses
a probar de nuevo esos labios,
ni oler ese aroma
ni acariciar esa piel,
como si tu cerebro no fuese a ser
abatido ante la pérdida del amor.

CREE,
no como un feligrés cree en su deidad,
sino como un padre confía en su hijo,
como un borracho cree en esa farola o esa pared,
confía en ti, en él, en el cosmos,
como si hubiese un reseteo,
como si cada día fuese un nuevo big bang
en el interior de tus instintos,
los primarios y los racionales.

OLVIDA,
olvida-me y olvida(te),
olvida todo lo leído, todo lo aprendido,
vive sin ninguna pretensión,
a fin de cuentas,
has llegado hasta aquí y quizá no confiases
en los dos primeros pasos.

Al menos te he ahorrado la matrícula,
las clases
y acarrear con apuntes y libros enormes e inútiles.

Quizá si puedo dar un consejo
a quien esté leyendo esto,
fuese:


-¿Por qué creer en un puto poeta desconocido y no en la persona 
que puede llegar a sonreírte de verdad en el espejo?

Quiérete y tendrás más de medio curso de la vida aprobado.
Siempre habrá Septiembres para los vagos…


Daniel Gómez