domingo, 26 de abril de 2015

La enferma




Lo falso sólo tiene sentido

en los hospitales.


Nunca es una palabra que jamás rozará mi piel.

Conozco el dolor. Conozco la pérdida.

En París fui una niña enferma.


Pero me basta el amor.


Si le temo al miedo, una vez fui más allá:

ahora soy una mujer con dos cabezas

y un corazón hinchado.


Tres. Uno, dos y tres cadáveres.


La niña enferma, la niña muerta de miedo.


Mis abuelos hablaban de la guerra:

mi venganza, ahora, será vivir.


Sara Herrera Peralta